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3ER DOMINGO DE PASCUA

1. CANTO DE ENTRADA

VIENEN CON ALEGRIA
SEÑOR, CANTANDO VIENEN
CON ALEGRIA SEÑOR,

LOS QUE CAMINAN POR LA VIDA, SEÑOR ,

SEMBRANDO TU PAZ Y AMOR. (2)

Vienen trayendo la esperanza,

a un mundo cargado de ansiedad,

a un mundo que busca y que no alcanza

caminos de amor y de amistad.

2. SALUDO

Hermanos, sean bienvenidos a esta celebración pascual. La paz de Dios esté con todos ustedes.

3. PRIMERA LECTURA

Ustedes dieron muerte al autor de la vida,

pero Dios lo resucitó de entre los muertos.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles

(3,13-15.17-19).

En aquellos días, Pedro tomó la Palabra y dijo:
"El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien ustedes entregaron a Pilato, y a quien rechazaron en su presencia, cuando El ya había decidido ponerlo en libertad. Rechazaron al santo , al justo, y pidieron el indulto de un asesino; han dado muerte al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos y de ello nosotros somos testigos.

Ahora bien, hermanos, yo sé que ustedes han obrado por ignorancia, de la misma manera que sus jefes; pero Dios cumplió así lo que había predicho por boca de los profetas: que su Mesías tenía que padecer. Por lo tanto arrepiéntanse y conviértanse para que se les perdonen sus pecados".

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor

4. SALMO RESPONSORIAL

R. EL SEÑOR ES MI LUZ

Y MI SALVACION

EL SEÑOR ES LA DEFENSA DE MI VIDA

SI EL SEÑOR ES MI LUZ

¿A QUIÉN TEMERÉ?

¿QUIÉN ME HARA TEMBLAR?

Tú que conoces lo justo de mi causa,

Señor, responde a mi clamor.

Tú que me has sacado

con bien de mis angustias,

apiádate y escucha mi oración. R.

Admirable en bondad

ha sido el Señor para conmigo,

y siempre que lo invoco me ha escuchado;

por eso en El confío. R.

En paz, Señor, me acuesto

y me duermo en paz,

pues sólo Tú, Señor,

eres mi tranquilidad R.

5. SEGUNDA LECTURA

Cristo es la víctima de propiciación por nuestros pecados

y por los del mundo entero.

Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan (2,1-5).

Hijitos míos: les escribo esto para que no pequen,
pero, si alguien peca, tenemos como intercesor ante el Padre, a Jesucristo, el Justo. Porque El se ofreció como víctima de expiación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino por los del mundo entero.

En esto tenemos una prueba de que conocemos a Dios: «En que cumplimos sus mandamientos». Quien dice: « Yo lo conozco», pero no cumple sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. Pero en aquel que cumple su palabra, el amor de Dios ha llegado a su plenitud, precisamente en esto conocemos que estamos unidos a El.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor

6. ALELUYA

R. Aleluya, Aleluya.

Señor Jesús, haz que comprendamos la Sagrada Escritura.

Enciende nuestro corazón mientras nos hablas.

R. Aleluya. Aleluya.

7. EVANGELIO

Está escrito que Cristo tenía que padecer

y tenía que resucitar de entre los muertos al tercer día.

@ Lectura del santo Evangelio según San Lucas

(24, 35-48).

Cuando los dos discípulos regresaron de Emaús
llegaron al sitio donde estaban reunidos los apóstoles, les contaron lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Mientras hablaban de esas cosas, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con ustedes». Ellos, desconcertados y llenos de temor, creían ver un fantasma. Pero El les dijo: «No teman; soy Yo. ¿Por qué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mis pies. Soy Yo en persona. Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carne ni huesos, como ven que tengo Yo». Y les mostró las manos y los pies. Pero como ellos no acababan de creer de pura alegría y seguían atónitos, les dijo: « ¿Tienen aquí algo de comer? « Le ofrecieron un trozo de pescado asado; El lo tomó y se puso a comer delante de ellos.

Después les dijo: « Lo que ha sucedido es aquello de lo que les hablaba Yo, cuando aún estaba con ustedes: que tenía que cumplirse todo lo que estaba escrito de mí en la ley de Moisés, en los Profetas y en los salmos».

Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras y les dijo: «Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de ésto».

Palabra del Señor.

R. Gloria a Tí, Señor Jesús

8. SIMBOLO DE LOS APOSTOLES

Creo en Dios, Padre todopoderoso.

Creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo,

su único Hijo, nuestro Señor,

que fue concebido por obra

y gracia del Espíritu Santo,

nació de santa María Virgen.

padeció bajo el poder de Poncio Pilato,

fue crucificado, muerto y sepultado,

descendió a los infiernos,

al tercer día resucitó de entre los muertos,

subió a los cielos,

y está sentado a la derecha de Dios,

Padre todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo.

La santa Iglesia católica,

la comunión de los santos,

el perdón de los pecados,

La resurrección de la carne

y la vida eterna. Amén.

9. ORACION DE LOS FIELES

Esta es nuestra fe: Jesucristo está presente entre nosotros, ora con nosotros, como estuvo presente resucitado entre sus discípulos. Por eso, con fe y confianza, oremos por todos los hombres, para seguir el ejemplo de Jesús.

Sea nuestra respuesta de oración:

Señor, Dios nuestro, escúchanos.

- Jesús amó a los niños. Los quería a su lado. Les dedicaba su tiempo, los bendecía. Oremos por los pequeños; que reciban el amor que merecen. Oremos.

- Jesús amó a los jóvenes. De entre ellos eligió a sus Apóstoles, llenos de ilusión y de generosidad. Confió en ellos. Los valoró. Oremos por los jóvenes; que sean comprendidos y puedan cooperar al progreso de todos. Oremos.

- Jesús amó a los matrimonios. Asistía a las bodas. Salía al encuentro de sus necesidades con el milagro del vino, la bendición de los niños o la resurrección de algún muerto. Oremos para que en este Año de la familia, los matrimonios sientan la presencia de Jesús. Oremos.

- Jesús amó a los ancianos y a los enfermos. Curaba sus enfermedades y les daba su cariño. Oremos por nuestros ancianos y enfermos; que se sientan amados y acompañados. Oremos.

- Jesús amó a los pobres. Nació pobre y murió pobre. Oremos por los que viven miserablemente, por los que no tienen trabajo. Que se logre en nuestra sociedad una más justa distribución de los bienes. Oremos.

Padre, sabemos que siempre nos escuchas porque rogamos en nombre de tu Hijo Jesucristo que murió y resucitó por nosotros; por eso, con toda confianza, te rogamos nos concedas lo que hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor. AMEN.

10. CANTO DE OFERTORIO

CARIDAD Y COMPRENSIÓN, ALELUYA,

Y VERDAD EN EL AMOR, ALELUYA.

Nuestra entrega debe ser, aleluya.

Un canto del corazón, aleluya.

En la entrega debe haber, aleluya.

Alegría, gozo y paz, aleluya.

11. CANTO DE COMUNION

POR EL CAMINO DE EMAUS

UN PEREGRINO IBA CONMIGO,

NO LE CONOCI AL CAMINAR,

AHORA SÍ EN LA FRACCIÓN DEL PAN.

Qué llevabas conversando, me dijiste, buen amigo;

y me detuve asombrado a la vera del camino;

¿No sabes lo que ha pasado, ayer en Jerusalén?

De Jesús de Nazareth, a quien clavaron en cruz.

Por eso me vuelvo triste a mi aldea de Emaús.

Van tres días que se ha muerto, y se acaba mi esperanza;

dicen que algunas mujeres al sepulcro fueron de alba;

me dieron que algunos otros hoy también allá buscaron,

mas se acaba mi confianza: no encontraron a Jesús.

Por so me vuelvo triste a mi aldea de Emaús.

«¡Oh tardíos corazones que ignoráis a los profetas!

En la ley ya se anunció que el Mesías padeciera,

y, por llegar a su gloria, escogiera la aflicción».

En la tarde de aquel día yo sentí que con Jesús

nuestro corazón ardía a la vista de Emaús.

Hizo señas de seguir más allá de nuestra aldea,

y la luz del sol poniente pareció que se muriera:

¡Quédate, forastero: ponte a la mesa y bendice!

y al destello de tu luz, en la bendición del pan,

mis ojos reconocerán al amigo de Emaús.

12. CANTO FINAL

¡Aleluya, Aleluya, Aleluya!

¡Aleluya, Aleluya, Aleluya!

Por que Cristo nuestro hermano ha resucitado

María, ¡Alégrate!

Por que Cristo nuestro hermano ha resucitado

María, ¡Alégrate!


"BENDICION
DEL HOGAR"

Tener agua bendita y velas para cada uno de los miembros de la familia. Se reúnen en la sala de la casa todos los miembros de la familia y, en torno a la luz --si es de noche, con las demás luces apagadas-- se reza o canta el Gloria.

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. /Por tu inmensa gloria, /te alabamos, /te bendecimos, /te adoramos, /te glorificamos, /te damos gracias, /Señor Dios, Rey celestial. /Dios Padre todopoderoso. /Señor, Hijo único, Jesucristo. /Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; /tú que quitas el pecado del mundo, /ten piedad de nosotros; /porque sólo tú eres Santo, /sólo tú Señor, /sólo tú, Altísimo, /Jesucristo, /con el Espíritu Santo /en la gloria de Dios Padre. Amén.

Terminado el Gloria el Padre o la Madre o quien hace de jefe de familia dice la oración: (se encienden las luces).

Padre Santo, que por medio de tu Hijo nos has comunicado el fuego de tu vida divina, permítenos que la presencia de esta luz encendida que representa a Cristo Resucitado, nos permita tomar conciencia a todos los miembros de esta nuestra familia, que tenemos que seguir la Luz de Cristo y llevar su Luz del amor a todos aquellos con quienes convivamos. Te lo pedimos por el mismo Cristo nuestro Señor.

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos: (6, 3-11)

(Otro miembro de la familia hace la lectura)

Hermanos: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús por medio del bautismo, hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva.

Porque, si hemos estado íntimamente unidos a él por una muerte semejante a la suya, también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro viejo yo, fue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado.

Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morirá.

La muerte ya no tiene dominio sobre él, porque al morir, murió al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. Palabra de Dios

Todos: Demos gracias a Dios.

Comentario:

(El padre o madre).

El que nosotros seamos seguidores de Cristo, que se expresó en nuestro Bautismo, exige que vivamos haciendo realidad en nuestra vida concreta la muerte y la resurrección de Cristo: muriendo a todo lo que hay de pecado en nuestra vida personal, familiar y social; y en esos mismos 3 aspectos tenemos que vivir la nueva vida que nos enseñó a vivir Cristo Jesús: compartiendo, comunicándonos, sirviendo y perdonando, es decir: amando. Y es especialmente en nuestro hogar donde esta vida de resucitados tiene que manifestarse. Por eso, antes de rociarnos y de rociar nuestro hogar con el agua que recuerda nuestro Bautismo, los invito a renovar nuestros compromisos bautismales:

-- ¿Renuncian a toda manifestación de vicio para que podamos ir descubriéndonos como imágenes de Dios? Renunciamos

-- ¿Renuncian a toda manifestación de irresponsabilidad para que podamos mejorar nuestro mundo? Renunciamos

-- ¿Renuncian a toda manifestación de egoísmo para que podamos dar testimonio de que se puede amar? Renunciamos

-- ¿Creen en el Dios que nos ama como Padre y nos pide que vivamos amándonos? Sí, creemos

-- ¿Creen en el Dios Hijo que nació, murió y resucitó para enseñarnos amar? Sí, creemos

-- ¿Creen en el Dios Espíritu que está en nosotros para que podamos amar como nos enseñó Jesús?

Sí, creemos

-- ¿Creen en la Iglesia, que formamos todos los bautizados, para mostrar que se puede amar?

Sí, creemos

- ¿Creen en la Comunión de los Santos, en la Resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Sí, creemos

 

Que Dios nuestro Padre y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos libró del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Espíritu Santo, nos conserve con su gracia unidos a Cristo nuestro Señor. Todos: Amen.

 

Y ahora, los rociaré con agua para recordar nuestro bautismo y rociaré la casa con la misma agua para tomar conciencia de que es aquí donde tenemos que vivir nuestro Bautismo, mientras rezamos el PADRE NUESTRO...

Terminamos nuestra celebración familiar cantando (diciendo):

RESUCITO, RESUCITO,

RESUCITO, ALELUYA.

ALELUYA, ALELUYA,

ALELUYA, RESUCITO.

Nos damos el abrazo de paz, diciendo:

FELICES

PASCUAS.

 

 

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