
4º DOMINGO DE CUARESMA
1. CANTO DE ENTRADA
Caminamos hacia el sol, esperando la verdad;
la mentira, la opresión, cuando vengas cesarán
LLEGARA CON LA LUZ
LA ESPERADA LIBERTAD. (2)
2. Acto penitencial
Al iniciar esta celebración cuaresmal, reconozcamos
ante Dios todo aquello que hay de pecado en nosotros, que nos impide renovar
nuestra vida según el camino de Jesucristo. Reunidos ante su cruz pedimos el
perdón que él nos ha alcanzado con su muerte. "Yo confieso..."
Y ahora, desde nuestra debilidad, invoquemos
a Aquel que nos ama y tiene piedad de nosotros:
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
3. PRIMERA LECTURA
La ira del Señor desterró a su pueblo,
su misericordia lo liberó.
Lectura del segundo libro de las Crónicas
36, 14-16. 19-23
En aquellos días, todos los sumos sacerdotes
y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, practicando todas las abominables
costumbres de los paganos, y mancharon la casa del Señor, que él se había consagrado
en Jerusalén. El Señor, Dios de sus padres, los exhortó continuamente por medio
de sus mensajeros, porque sentía compasión de su pueblo y quería preservar su
santuario. Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despresiaron sus
advertencias y se mofaron de sus profetas, hasta que la ira del Señor contra
su pueblo llegó a tal grado, que ya no hubo remedio.
Envió entonces contra ellos al rey de los caldeos.
Incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén, pegaron
fuego a todos los palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. a los
que escaparon de la espada, los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron
esclavos del rey y de sus hijos, hasta que el reino pasó al dominio de los persas,
para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta Jeremías: Hasta
que el país haya pagado sus sábados perdidos, descansará de la desolación, hasta
que se cumplan setenta años.
En el año primero de Ciro, rey de Persia, en
cumplimiento de las palabras que habló el Señor por boca de Jeremías, el Señor
inspiró a Ciro, rey de los persas, el cual mandó proclamar de palabra y por
escrito en todo su reino, lo siguiente: «Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor,
Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha mandado
que le edifique una casa en Jerusalén de Judá. En consecuencia, todo aquel que
pertenezca a este pueblo, que parta hacia allá, y que su Dios lo acompañe»
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor
4. SALMO RESPONSORIAL
R. A Ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en el cielo
A Ti levanto mis ojos
porque espero tu misericordia
Junto a los rios de Babilonia nos sentábamos
a llorar de nostalgia;
de los sauces que estaban en la orilla
colgamos nuestras arpas. R.
Aquellos que cautivos nos tenían
pidieron que cantáramos. Decían los opresores:
«Algún cantar de Sión, alegres, cántennos». R.
Pero ¿cómo podríamos cantar
un himno al Señor en tierra extraña?
¡Que la mano derecha se me seque,
si de ti, Jerusalén, yo me olvidara! R.
¡Que se me pegue al paladar la lengua,
Jerusalén, si no te recordara, o si, fuera de ti,
alguna otra alegría yo buscara! R.
5. SEGUNDA LECTURA
Muertos por los pecados
ustedes han sidos salvados por la gracia.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo
a los
Efesios 2, 4-10
Hermanos: La misericordia y el amor de Dios
son muy grandes; porque nosotros estábamos muertos por nuestros pecados, y él
nos dio la vida con Cristo y en Cristo. Por pura generosidad suya,hemos sido
salvados. Con Cristo y en Cristo nos ha resucitado y con él nos ha reservado
un sitio en el cielo. Así, en todos los tiempos, Dios muestra, por medio de
Jesús, la incomparable riqueza de su gracia y de su bondad para con nosotros.
En efecto, ustedes han sido salvados por la
gracia, mediante la fe; y esto no se debe a ustedes mismos, sino que es un don
de Dios. Tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir, porque
somos hechura de Dios, creados por medio de Cristo Jesús, para hacer el bien
que Dios ha dispuesto que hagamos.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor
6. ACLAMACION
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su
Hijo único,
para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
7. EVANGELIO
Dios envió a su Hijo al mundo
para que el mundo se salve por él.
@ Lectura
del santo Evangelio según san Juan
3, 14-21
En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: «Así
como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado
el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó
a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga
vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para
que el mundo se salvara por él. El que cree en él, no será condenado; pero el
que no cree, ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios.
La causa de la condenación es ésta: habiendo
venido la luz al mundo, los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque
sus obras eran malas. Todo aquel que hace el mal, aborrece la luz y no se acerca
a ella, para que sus obras no se descubran. En cambio, el que obra el bien conforme
a la verdad, se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas
según Dios».
Palabra del Señor.
R. Gloria a Tí, Señor Jesús
8. SIMBOLO DE LOS APOSTOLES
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? -Sí, creo.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor
nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó
y está sentado a la derecha del Padre? -Sí, creo.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia
católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la
resurrección de los muertos y en la vida eterna? -Sí, creo.
Esta es nuestra fe, es la fe de la iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor. -Amén.
9. ORACION DE LOS FIELES
Confiando en el amor misericordioso del Padre,
pidamos por nosotros y por el mundo entero repitiendo aquellas palabras de
las primeras comunidades cristianas:
Oremos cantando: SEÑOR, TEN PIEDAD.
-- Oremos hermanos, en primer lugar por todos
los hombres que, como Nicodemo, buscan -quizá sin saberlo- el camino del amor
de Dios. Que también nosotros y toda la Iglesia les ayudemos a encontrarlo.
-- Oremos por nuestro mundo pecador, dividido
entre países ricos y países pobres. Que aportemos nuestra colaboración para
crear ámbitos de solidaridad y de justicia, en camino hacia una sociedad más
fraterna.
-- Oremos por nuestras familias. Que sepamos
mejorarlas mediante el diálogo, la comprensión y la esperanza, con la ayuda
concreta y el respeto mutuo.
-- Oremos finalmente por todos y cada uno
de nosotros. Y por todos aquellos que comparten nuestra vida. Que sepamos
escuchar en esta Cuaresma la voz del Padre, que nos invita a la conversión,
a cambiar y a mejorar.
Ten misericordia, Padre, de esta familia que,
en su penitencia cuaresmal, camina hacia la vida verdadera de la resurrección
de Cristo. Ilumina el sendero de nuestra fe, robustécenos en el desaliento.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
AMEN.
11. CANTO DE OFERTORIO
En este mundo que Cristo nos da,
hacemos la ofrenda del pan;
el pan de nuestro trabajo sin fin
y el vino de nuestro cantar.
Traigo ante Tí nuestra justa inquietud,
amar la justicia y la paz.
SABER QUE VENDRAS,
SABER QUE ESTARAS,
PARTIENDO A LOS POBRES
TU PAN. (2)
La sed de todos los hombres sin luz,
la pena y el triste llorar,
el odio de los que mueren sin fe,
cansados de tanto luchar.
En la patena de nuestra oblación
acepta la vida Señor.
12. CANTO DE COMUNION
PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO,
PERDONALE, SEÑOR.
No estés eternamente enojado,
no estés eternamente enojado:
Perdónale, Señor.
Por tus profundas llagas crueles,
por tus salivas y por tus hieles:
perdónale, Señor.
Por tus heridas de pies y manos,
por los azotes tan inhumanos:
perdónale, Señor.
Por los tres clavos que te clavaron,
y las espinas que te punzaron:
perdónale, Señor.
Por las tres horas de agonía,
en que por madre diste a María:
perdónale, Señor.
Por la abertura de tu costado,
no estés eternamente enojado:
perdonale. Señor.
13. CANTO FINAL
El amor de Dios es maravilloso (3)
grande es el amor de Dios
Tan alto que no puede estar más alto que él,
tan bajo que no puede estar más bajo que él,
tan ancho que nopuede estar afuera de él.
Grande es el amor de Dios.
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