Descanse en Paz

 

 

 

1. CANTO DE ENTRADA

HACIA TI. MORADA SANTA,

HACIA TI, TIERRA DEL SALVADOR,

PEREGRINOS, CAMINANTES,

VAMOS HACIA TI.

Venimos a tu mesa, sellaremos tu pacto,

comeremos tu carne, tu sangre nos limpiará.

Reinaremos contigo, en tu morada santa,

beberemos tu sangre, tu fe nos salvará.

Somos tu Pueblo Santo, que hoy camina unido.

Tú vas entre nosotros, tu amor nos guiará.

Tú eres el camino, Tú eres la esperanza,

hermano de los pobres. Amén Aleluya

2. RECEPCION

Hermanos: Nos hemos reunido en torno al altar para celebrar el misterio pascual de Jesucristo, que se cumple en nuestro hermano sacerdote Aurelio Olmos, cuyo cuerpo acompañamos con veneración y respeto. Un día fue recibido en la familia de los hijos de Dios por el bautismo, quedando para siempre incorporado a Cristo. Otro día, por medio del sacramento del orden, fue hecho signo e instrumento de Cristo, Cabeza y Pastor de la Iglesia. Desde entonces, sus manos, sus labios y su corazón han estado consagrados al ministerio presbiterial en esta parroquia de San Juan Bautista.

Nuestra presencia aquí quiere ser expresión de gratitud al Señor por el don de la vida sacerdotal de su siervo, y súplica confiada de que participe ya en el banquete celeste quien tantas veces presidió la Eucaristía en la tierra.

3. Oración colecta

Oremos. Dios nuestro que recompensas con justicia a todos los hombres, concede a tu hijo Aurelio presbitero, a quien mientras estuvo con nosotros le confiaste tu Palabra y tus Sacramentos, gozar eternamente en el cielo de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...

4. PRIMERA LECTURA

Los aceptó como un holocausto agradable.

Lectura del libro de la Sabiduría. 3, 1-9

 

Las almas de los justos están en las manos de Dios
y no los alcanzará ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz.

La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable.

En el día del juicio brillarán los justos como chispas que se propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos.

Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.

 

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor

5. SALMO RESPONSORIAL

MI ALMA ESPERA EN EL SEÑOR

MI ALMA ESPERA, EN SU PALABRA:

MI ALMA AGUARDA AL SEÑOR,

P0RQUE EN EL ESTA LA SALVACION.

Desde lo hondo a ti grito, Señor;

Señor, escucha mi voz;

estén tus oídos atentos

a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor

¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón

y así infundes respeto.

6. Segunda LECTURA

Tenemos en el cielo una morada eterna.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios

 

5, 1. 6-10

Hermanos: Sabemos que, aunque se desmorone
esta morada terrena, que nos sirve de habitación, Dios nos tiene preparada en el cielo una morada eterna, no construida por manos humanas. Por eso siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras vivimos en el cuerpo, estamos desterrados, lejos del Señor. Caminamos guiados por la fe, sin ver todavía. Estamos, pues, llenos de confianza y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor.

Por eso procuramos agradarle, en el destierro o en la patria. Porque todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir el premio o el castigo por lo que hayamos hecho en esta vida.

 

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor

7. Secuencia

(Cantada)

8. ALELUYA

R. Aleluya, Aleluya.

Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor;

tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.

R. Aleluya. Aleluya.

9. EVANGELIO

Vengan, benditos de mi Padre.

Lectura del santo Evangelio según San Mateo

 

Mt 25, 31-46

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuan-
do venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’ Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’.

Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’.

Entonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’ Y él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’.

Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna.

 

Palabra del Señor.

R. Gloria a Ti, Señor Jesús

10. ORACION DE LOS FIELES

Hermanos: Oremos a Dios Padre misericordioso, que nos reúne para celebrar la muerte y resurrección de su Hijo, para que conceda la felicidad de su reino a nuestro hermano Aurelio, a quien en el bautismo llamó a la vida eterna y en el sacramento del orden puso al servicio de su pueblo. Digamos con fe:

TE ROGAMOS, SEÑOR

- Por nuestro hermano ________________, elegido para hacer las veces de Cristo en medio de la comunidad cristiana, para que sea contado entre los servidores fieles y reciba el premio de sus trabajos, roguemos al Señor. R.

- Por la Iglesia santa de Dios, para que no se vea privada de los ministros necesarios del Evangelio y de los sacramentos, roguemos al Señor. R.

- Por esta comunidad de _______________, que conoció la dedicación pastoral de nuestro hermano __________, para que guarde con amor su memoria y persevere siempre en la fe, roguemos al Señor. R.

- Por todos nosotros, para que a imagen de Cristo, buen Pastor, demos día a día la vida por nuestros hermanos, roguemos al Señor. R.

 

 

 

 

Dios nuestro, que quisiste dar pastores a tu pueblo, al elevar nuestras oraciones en favor de nuestro hermano Aurelio, presbítero, te pedimos que le concedas el premio prometido a tus servidores fieles y solícitos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

11. CANTO DE OFERTORIO

ENTRE TUS MANOS ESTA MI VIDA SEÑOR,

ENTRE TUS MANOS PONGO MI EXISTIR;

HAY QUE MORIR PARA VIVIR,

ENTRE TUS MANOS CONFIO MI SER.

Si el grano de trigo no muere,

si no muere solo quedará;

pero si muere, en abundancia dará

un fruto eterno que no morirá.

12. CANTO DE COMUNION

CERCA DE TI, SEÑOR, YO QUIERO ESTAR

TU GRANDE, ETERNO AMOR, QUIERO GOZAR.

LLENA MI POBRE SER, LIMPIA MI CORAZON;

HAZME TU ROSTRO VER EN LA AFLICCION.

Mi pobre corazón inquieto está,

por esta vida voy buscando paz;

más sólo tú Señor, la paz me puedes dar;

cerca de tí, Señor, yo quiero estar.

Pasos inciertos doy, el sol se va;

mas si contigo estoy no temo ya.

Himnos de gratitud alegre cantaré,

y fiel a Tí, Señor, siempre seré.

Día feliz veré creyendo en Tí,

en que yo habitaré cerca de Tí.

Mi voz alabará tu santo nombre, allí,

y mi alma gozará cerca de Tí.

13. Despedida

Antes de entregar a la tierra, de donde fue
formado, el cuerpo de nuestro hermano Aurelio Olmos, presbítero de esta capellania del Espíritu Santo, despidámonos de él con un último gesto de respeto y de veneración.

Hecho templo vivo de Dios por el bautismo, participó después en el sacerdocio de Jesucristo por el sacramento del orden. Sus manos fueron entonces ungidas para bendecir y perdonar. Sus labios destinados a predicar el Evangelio, y su corazón a acoger paternalmente a todos los hombres.

Este último adiós está marcado, pues, por la gratitud y el reconocimiento hacia una vida sacerdotal gastada en el servicio de Dios y de la Iglesia.

Que nuestra oración encomiende al Sr. Cura Aurelio en las manos del Padre celestial, con la intercesión de María, la Madre del Señor y de los santos pastores.

14. cANTO FINAL

CUANDO LLEGUE Madre mia

de mi muerte la triste hora,

no abandones gran señora,

a este pobre pecador

Lava mi alma con tu llanto Madre llena de amargura

y entonces Virgen pura encomiendala al Señor