NUESTRA SEÑORA
DE GUADALUPE
1. CANTO DE ENTRADA
LA VIRGEN MARIA ES NUESTRA PROTECTORA
CON TAL DEFENSORA NO HAY NADA QUE TEMER,
SOMOS CRISTIANOS Y SOMOS MEXICANOS,
GUERRA, GUERRA CONTRA LUCIFER. (2)
Oh Reina del cielo, purísima María,
tierna Madre mía, oh Virgen sin igual
salva a tus hijos defiéndelos y ampara,
muera, muera el dragón infernal.
2. acto penitencial
Reconociendo nuestra miseria proclamemos el poder misericordioso del Señor que nos salva.
- Camino único de salvación:
Señor, ten piedad.
- Verdad eterna que te has manifestado:
Cristo, ten piedad.
- Vida divina que nos vivificas:
Señor, ten piedad.
3. GLORIA
GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL.
1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,
Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.
2. Tú eres el cordero que quita el pecado
ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración.
3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo
con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios Padre.
4. ORACION colecta
Padre de misericordia, que has puesto a este pueblo tuyo bajo la especial protección de la siempre Virgen María de Guadalupe, Madre de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, profundizar en nuestra fe y buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
5. PRIMERA LECTURA
Una lectura profética, muy antigua, con imágenes poéticas nos presenta lo que va a realizar María, la madre del Señor, en la Historia de la Salvación.
Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácide)
24, 23-31
Y o
soy como una vid de fragantes hojas y mis
flores son producto de gloria y de riqueza.
Yo soy la madre del amor, del temor, del conocimiento y de la santa esperanza.
En mí está toda la gracia del camino y de la verdad, toda esperanza de vida
y de virtud.
Vengan a mí, ustedes, los que me aman y aliméntense de mis frutos. Porque mis palabras son más dulces que la miel y mi heredad, mejor que los panales.
Los que me coman seguirán teniendo hambre de mí, los que me beban seguirán teniendo sed de mí; los que me escuchan no tendrán de que avergonzarse y los que se dejan guiar por mí no pecarán. Los que me honran tendrán una vida eterna.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
6. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. A Dios den gracias los pueblos,
alaben los pueblos a Dios.
Ten piedad de nosotros y bendícenos;
vuelve, Señor, tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra salvadora. R.
Las naciones con júbilo te canten,
porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones. R.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos,
que los pueblos te aclamen todos juntos.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero. R.
7. SEGUNDA LECTURA
En una forma muy sintética el Apóstol nos presenta la razón de la grandeza de María, su maternidad.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
4, 4-7
H ermanos:
Al llegar la plenitud de los tiem-
pos, envió Dios a su Hijo, nacido de una
mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a
fin de hacernos hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡Abbá!», es decir, ¡Padre! Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
8. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
Mi alma glorifica al Señor
y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador.
R. Aleluya, aleluya
9. EVANGELIO
@ Lectura del santo Evangelio según san Lucas
R/ Gloria a Ti, Señor. 1, 39-48
E n
aquellos días, María se encaminó presurosa
a un pueblo de las montañas de Judea, y
entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto esta oyó el saludo
de María, la creatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: «¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor».
Entonces dijo María: «Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava».
Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.
10. Profesion de Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso.
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos.
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
11. ORACION DE LOS FIELES
Después de haber escuchado la Palabra de Dios y de meditarla en el corazón, oremos por todo aquello que María, como Madre de la Iglesia, desea para toda la humanidad. Que ella nos ayude con su intercesión.
Diciendo: Te rogamos, Señor.
1.- Que la Iglesia, llena de fe, siempre esté abierta a la acción del Espíritu Santo, para que cumpla eficazmente, como María, con la misión de llevar a Jesucristo a todos los hombres. Roguemos al Señor.
2.- Que los cristianos de México, al celebrar las apariciones de la Santísima Virgen de Guadalupe, busquemos ante todo recibir, por medio de María, las gracias que necesitamos para vivir como verdaderos hijos de Dios. Roguemos al Señor.
3.- Que nuestra Patria, sometida a tan grandes pruebas y dificultades en lo económico, en lo político y en lo social, encuentre en Santa María de Guadalupe, Estrella de la Primera y de la Nueva Evangelización, la ayuda que necesita y nos alcance de su amado Hijo el mantenernos siempre dóciles a las inspiraciones del Espíritu, a fin de que nos preparemos al Jubileo del Tercer Milenio con gozo y alegría. Roguemos al Señor.
4.- Que en esta fiesta de todos los pobres, los afligidos, los enfermos, los necesitados, ellos reciban de María ayuda y consuelo. Roguemos al Señor.
5.- Que cuantos celebramos gozosamente la fiesta de Santa María de Guadalupe, seamos como ella fieles oyentes de la palabra de Dios y la pongamos en práctica llenos de alegría y esperanza. Roguemos al Señor.
Dios nuestro, Padre lleno de bondad, que nos muestras tu amor al permitirnos celebrar esta fiesta de María de Guadalupe, escucha nuestras plegarias y concédenos, por su intercesión, todo lo que te pedimos, ya que nosotros creemos que María, la Madre de tu Hijo, es también nuestra Madre. Por Jesucristo, nuestro Señor Jesucristo. Amén.
12. CANTO DE OFERTORIO
Todo lo que tengo
te lo vengo yo a entregar
este corazon
que en mi pusiste para amar.
Todo es tuyo, Señor, sueña en Ti mi corazón
y por eso alegremente en ti yo pongo todo mi amor.
13. CANTO DE COMUNION
DESDE EL CIELO
UNA HERMOSA MAÑANA (2)
LA GUADALUPANA, (3)
BAJO AL TEPEYAC.
Suplicante juntaba sus manos (2)
y eran mexicanos (3) su porte y su faz.
Su llegada llenó de alegría (2)
de luz y armonía (3) todo el Anáhuac.
Junto al monte pasaba Juan Diego
(2) y acercóse luego (3) al oír cantar.
Juan Dieguito, la Virgen le dijo (2):
«Este cerro elijo (3) para hacer mi altar».
Y en la tilma, entre rosas pintadas (2)
su imagen amada (3) se dignó dejar.
Desde entonces para el mexicano (2)
ser guadalupano (3) es algo esencial
14. CANTO FINAL
MEXICANOS VOLAD PRESUROSOS
DEL PENDON DE LA VIRGEN EN POS,
Y EN LA LUCHA SALDREIS VICTORIOSOS
DEFENDIENDO A LA PATRIA Y A DIOS
CORONACION PONTIFICIA
DE SANTA MARIA DE GUADALUPE
(Del Mensaje del papa Pablo sexto al pueblo mexicano)
MARIA NOS PIDE QUE HAGAMOS DE CRISTO EL CENTRO Y LA CUMBRE DE TODA NUESTRA VIDA CRISTINA
Amadísimos
hijos, deseamos unir
nuestra voz a ese himno filial que el pueblo mexicano eleva hoy a la Madre de
Dios. La devoción a la Virgen Santísima de Guadalupe debe ser para todos vosotros
una constante y particular exigencia de auténtica renovación cristiana. La corona
que ella espera de todos vosotros no es tanto una corona material, sino una
preciosa corona espiritual, formada por un profundo amor a Cristo y por un sincero
amor a todos los hombres: los dos mandamientos que resumen el mensaje evangélico.
La misma Virgen Santísima, con su ejemplo, nos guía en estos dos caminos.
En primer lugar, nos pide que hagamos de Cristo el centro y la cumbre de toda nuestra vida cristiana. Ella misma se oculta, con suprema humildad, para que la figura de su Hijo aparezca a los hombres con todo su incomparable fulgor. Por eso, la misma devoción mariana alcanza su plenitud y su expresión más exacta cuando es un camino hacia el Señor y dirige todo el amor hacia él, como ella supo hacerlo, al entrelazar en un mismo impulso la ternura de madre y la piedad de creatura.
Pero además, y precisamente porque amaba tan entrañablemente a Cristo, nuestra Madre cumplió cabalmente ese segundo mandamiento que debe ser la norma de todas las relaciones humanas: el amor al prójimo. ¡Qué bella y delicada intervención de María en las bodas de Caná, cuando mueve a su Hijo a realizar el primer milagro de convertir el agua en vino, sólo para ayudar a aquellos jóvenes esposos! Es todo un signo del constante amor de la Virgen Santísima por la humanidad necesitada, y debe ser un ejemplo para todos los que quieren considerarse verdaderamente hijos suyos.
Un cristiano no puede menos que demostrar su solidaridad para solucionar la situación de aquellos a quienes aún no ha llegado el pan de la cultura o la oportunidad de un trabajo honorable y justamente remunerado; no puede quedar insensible mientras las nuevas generaciones no encuentren el cauce para hacer realidad sus legítimas aspiraciones, y mientras una parte de la humanidad siga estando marginada a las ventajas de la civilización y del progreso. Por ese motivo, en esta fiesta tan señalada, os exhortamos de corazón a dar a vuestra vida cristiana un marcado sentido socialcomo pide el Concilio, que os haga estar siempre en primera línea en todos los esfuerzos para el progreso y en todas las iniciativas para mejorar la situación de los que sufren necesidad. Ved en cada hombre un hermano, y en cada hermano a Cristo, de manera que el amor a Dios y el amor al prójimo se unan en un mismo amor, vivo y operante, que es lo único que puede redimir las miserias del mundo, renovándolo en su raíz más honda: el corazón del hombre.
El que tiene mucho, que sea consciente de su obligación de servir y de contribuir con generosidad para el bien de todos. El que tiene poco o no tiene nada, que mediante la ayuda de una sociedad justa, se esfuerce en superarse y en elevarse a sí mismo y aún en cooperar al progreso de los que sufren su misma situación. Y, todos, sentid el deber de uniros fraternalmente para ayudar a forjar ese mundo nuevo que anhela la humanidad.
Esto es lo que hoy os pide la Virgen de Guadalupe, ésta la fidelidad al Evangelio, de la que ella supo ser el ejemplo eminente.
Sobre vosotros, muy queridos hijos, imploramos confiado la maternal benevolencia de la Madre de Dios y Madre de la Iglesia, para que siga protegiendo a vuestra Nación y la dirija e impulse cada vez más por los caminos del progreso, del amor fraterno y de la pacífica convivencia.