
31º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA
El auxilio me viene del Señor
que hizo el cielo y la tierra.(2)
Levanto mis ojos a los montes:
¿De dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor
que hizo el cielo y la tierra.
2. acto penitencial
En silencio, delante de
Dios, pidamos su perdón y su gracia.
- Tú, que conoces nuestra debilidad:
Señor, ten piedad.
- Tú, que nos devuelves la alegría de la salvación: Cristo,
ten piedad.
- Tú, que nos has liberado con tu sangre:
Señor, ten piedad.
3. GLORIA
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú, Señor,
sólo tú, Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre. Amén.
4. ORACION colecta
Dios omnipotente y misericordioso,
de cuya mano proviene el don de servirte y de alabarte, ayúdanos a vencer en
esta vida cuanto pueda separarnos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
5. PRIMERA LECTURA
La primera lectura de este domingo constituye
una dura crítica que el profeta realiza en nombre de Dios a los sacerdotes
de su tiempo. Y estas palabras antiguas son también una advertencia que llega
hasta nosotros.
Lectura del libro del profeta Malaquías
1, 14-2, 2. 8-10
Y o
soy el rey soberano, dice el Señor de los
ejércitos; mi nombre es temible entre las
naciones. Ahora les voy a dar a ustedes, sacerdotes, estas advertencias: Si
no me escuchan y si no se proponen de corazón dar gloria a mi nombre, yo mandaré
contra ustedes la maldición.
Esto dice el Señor de los ejércitos:
«Ustedes se han apartado del camino, han hecho
tropezar a muchos en la ley; han anulado la alianza que hice con la tribu sacerdotal
de Leví. Por eso yo los hago despreciables y viles ante todo el pueblo, pues
no han seguido mi camino y han aplicado la ley con parcialidad».
¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre? ¿No
nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos traicionamos entre hermanos,
profanando así la alianza de nuestros padres?
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
6. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. GUSTAD Y VED QUE
BUENO ES EL SEÑOR.
Señor, mi corazón no es ambicioso
ni mis ojos soberbios;
grandezas que superen mis alcances
no pretendo. R.
Estoy, Señor, por lo contrario,
tranquilo y en silencio,
como niño recién amamantado
en los brazos maternos. R.
Que igual en el Señor esperen
los hijos de Israel, ahora y siempre. R.
7. SEGUNDA LECTURA
San Pablo escribe a los cristianos de Tesalónica
recordando el tiempo que pasó entre ellos predicándoles el Evangelio. Escuchemos
atentamente estas palabras, y acerquémonos a los sentimientos del Apóstol
y a la experiencia de aquellas primeras comunidades cristianas.
Lectura de la primera carta del apóstol san
Pablo a los Tesalonicenses
2, 7-9. 13
H ermanos:
Cuando estuvimos entre ustedes,
los tratamos con la misma ternura con la que
una madre estrecha en su regazo a sus pequeños. Tan grande es nuestro afecto
por ustedes, que hubiéramos querido entregarles, no solamente el Evangelio de
Dios, sino también nuestra propia vida, porque han llegado a sernos sumamente
queridos.
Sin duda, hermanos, ustedes se acuerdan de nuestros
esfuerzos y fatigas, pues, trabajando de día y de noche, a fin de no ser una
carga para nadie, les hemos predicado el Evangelio de Dios.
Ahora damos gracias a Dios continuamente, porque
al recibir ustedes la palabra que les hemos predicado, la aceptaron, no como
palabra humana, sino como lo que realmente es: palabra de Dios, que sigue actuando
en ustedes, los creyentes.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
8. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
Su Maestro es uno solo, Cristo,
y su Padre es uno solo, el del cielo, dice
el Señor.
R. Aleluya, aleluya
9. EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
23, 1-12
E n
aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y
a sus discípulos: «En la cátedra de Moisés se
han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero
no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados
y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos
ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan
las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares
en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los
saluden en las plazas y que la gente los llame maestros.
Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen
maestros, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son
hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen padre, porque
el Padre de ustedes es solo el Padre celestial. No se dejen llamar guías,
porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes
sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla
será enaltecido».
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti,
Señor Jesús.
10. Profesion de Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso.
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo
único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos.
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero
de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María,
la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos
de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según
las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y
de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá
fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor
y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón
de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo
futuro. Amén.
11. ORACION DE
LOS FIELES
Unidos como Iglesia, presentemos
al Padre nuestras plegarias por nosotros y por todos los hombres.
Diciendo: Escúchanos, Padre.
1.- Por la Igiesia, por todos los cristianos,
para que seamos ante el mundo testimonio del Evangelio con nuestro modo de
vivir. Oremos.
2.- Por el Papa Juan Pablo, por nuestro
Sr. Obispo José Trinidad Sepúlveda, por los sacerdotes y los diáconos, para
que vivan siempre con espíritu de conversión, para que su actuación como responsables
de la comunidad sea del modo que Jesucristo quiere. Oremos.
3.- Por los jóvenes que se preparan
para el sacerdocio, para que crezca en ellos constantemente el espíritu de
servicio y una firme unión con Jesucristo. Oremos.
4.- Por los pobres y los débiles,
por los que no tienen prestigio en la sociedad, para que sean los más queridos
en la comunidad cristiana. Oremos.
5.- Por nosotros, los que estamos
aquí reunidos celebrando la Eucaristía, para que aumente en nosotros la fe,
la esperanza y el amor. Oremos.
6.- Por nuestros difuntos, para que
el Señor les conceda el descanso eterno. Oremos.
Padre, tú eres la fuente
de todo bien, tú pones en los corazones de los hombres deseos de bondad y de
paz. Escucha nuestra oración y haz que tu luz ilumine con toda su fuerza el
camino de la humanidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
12. CANTO DE OFERTORIO
TE OFRECEMOS, SEÑOR
ESTE SANTO SACRIFICIO
Por las almas de los fieles difuntos,
para que tengan el descanso eterno.
Por nuestro Santo Padre el Papa Juan Pablo II,
para que le ilumine siempre la luz de tu espíritu.
13. CANTO DE COMUNION
Una espiga dorada por el sol,
el racimo que corta el viñador,
se convierten ahora en pan y vino de amor
en el cuerpo y la sangre del Señor.
Comulgamos la misma comunión.
Somos trigo del mismo sembrador.
Un molino, la vida, nos tritura con dolor.
Dios nos hace Eucaristía en el amor.
Como granos que han hecho el mismo pan,
como notas que tejen un cantar,
como gotas de agua que se funden en el mar,
los cristianos un cuerpo formarán.
En la mesa de Dios se sentarán.
Como hijos su pan comulgarán.
Una misma esperanza caminando cantarán.
En la vida como hermanos se amarán.
14. CANTO FINAL
Tú eres el Dios que nos salva, la luz que nos
ilumina,
la mano que nos sostiene y el techo que nos cobija.
(2)
TE DAMOS GRACIAS SEÑOR. (4)
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