
27º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA
Se alegra mi corazon,
mi herencia es el Señor
Se alegra mi corazon,
mi herencia es el Señor
En Dios está mi refugio su nombre bendeciré
Yavé mi herencia y mi copa con El jamás temeré.
2. acto penitencial
Dispongámonos a celebrar la Eucaristía orando
en silencio ante Dios y reconociendo nuestros pecados.
Con humildad pidamos su
perdón:
Señor, ten piedad...
3. GLORIA
GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL.
1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,
Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.
2. Tú eres el cordero que quita el pecado
ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración.
3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo
con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios
Padre.
4. ORACION colecta
Padre lleno de amor, que
nos concedes siempre más de lo que merecemos y deseamos, perdona misericordiosamente
nuestras ofensas y otórganos aquellas gracias que no hemos sabido pedirte y
tú sabes que necesitamos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
5. PRIMERA LECTURA
La primera lectura de hoy es un hermoso poema:
un poema de amor, pero un amor dolorido y triste. Luego Jesús, en el evangelio,
recogerá las palabras de este poema para transmitirnos su mensaje.
Lectura del libro del profeta Isaías
5, 1-7
V oy
a cantar, en nombre de mi amado, una
canción a su viña. Mi amado tenía una viña
en una ladera fértil. Removió la tierra, quitó las piedras y plantó en ella
vides selectas; edificó en medio una torre y excavó un lagar. El esperaba que
su viña diera buenas uvas, pero la viña dio uvas agrias.
Ahora bien, habitantes de Jerusalén y gente
de Judá, yo les ruego, sean jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más pude hacer por
mi viña, que yo no lo hiciera? ¿Por qué cuando yo esperaba que diera uvas buenas,
las dio agrias? Ahora voy a darles a conocer lo que haré con mi viña; le quitaré
su cerca y será destrozada. Derribaré su tapia y será pisoteada. La convertiré
en un erial, nadie la podará ni le quitará los cardos, crecerán en ella los
abrojos y las espinas, mandaré a las nubes que no lluevan sobre ella.
Pues bien, la viña del Señor de los ejércitos
es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación preferida. El
Señor esperaba de ellos que obraran rectamente y ellos, en cambio, cometieron
iniquidades; él esperaba justicia y sólo se oyen reclamaciones.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
6. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. Alma mia, recobra tu calma,
que el Señor es bueno contigo.
Señor, tú trajiste de Egipto una vid,
arrojaste de aquí a los paganos y la plantaste;
ella extendió sus sarmientos hasta el mar
y sus brotes llegaban hasta el río. R.
Señor, ¿por qué has derribado su cerca,
de modo que puedan saquear tu viña los que
pasan,
pisotearla los animales salvajes,
y las bestias del campo destrozarla? R.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos,
mira tu viña y visítala;
protege la cepa plantada por tu mano,
el renuevo que tú mismo cultivaste. R.
7. SEGUNDA LECTURA
Leemos, en estos domingos, fragmentos de la
carta de Pablo a los cristianos de la ciudad de Filipos. Fue esta ciudad griega
el primer lugar de Europa donde se anunció el Evangelio.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo
a los Filipenses 4, 6-9
H ermanos:
No se inquieten por nada; más
bien presenten en toda ocasión sus peticio-
nes a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud. Y que la paz de Dios,
que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos en
Cristo Jesús.
Por lo demás, hermanos, aprecien todo lo que
es verdadero y noble, cuanto hay de justo y puro, todo lo que es amable y honroso,
todo lo que sea virtud y merezca elogio. Pongan por obra cuanto han aprendido
y recibido de mí, todo lo que yo he dicho y me han visto hacer; y el Dios de
la paz estará con ustedes.
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
8. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor,
para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca.
R. Aleluya, aleluya
9. EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san
Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
21, 33-43
E n
aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacer-
dotes y a los ancianos del pueblo esta parábo-
la: «Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca,
cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló
a unos viñadores y se fue de viaje.
Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus
criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron
de los criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro más lo apedrearon.
Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron
del mismo modo.
Por último, les mandó a su propio hijo, pensando:
A mi hijo lo respetarán. Pero cuando los viñadores lo vieron, se
dijeron unos a otros: Este es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos
con su herencia. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.
Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo,
¿qué hará con esos viñadores?» Ellos le respondieron: «Dará muerte terrible
a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores que le entreguen los
frutos a su tiempo».
Entonces Jesús les dijo: «¿No han leído nunca
en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la
piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?
Por esta razón les digo a ustedes que les será
quitado el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos».
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti,
Señor Jesús.
10. Profesion de Fe
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único
y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros,
resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la
santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los
pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI,
CREO.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
- AMEN
11. ORACION DE
LOS FIELES
En este primer domingo
de octubre, demos gracias a Dios por su amor y oremos confiadamente.
Diciendo: Escúchanos, Padre.
1.- Oremos por los trabajadores de
las fábricas, de las oficinas, del campo o de cualquier otra ocupación. Oremos
para que las relaciones en el trabajo sean de justicia y de buena armonía.
Oremos para que todo el mundo pueda tener un trabajo digno. Oremos por el
bienestar y la prosperidad de todos. Oremos al Señor.
2.- Oremos por los estudiantes. Oremos
por los que están en la enseñanza básica, en el bachillerato, en la formación
profesional, en la universidad. Oremos por los maestros y profesores. Oremos
por los que se dedican a la investigación. Oremos al Señor.
3.- Oremos por las actividades cívicas
y sociales que se realizan entre nosotros. Oremos por las entidades y asociaciones.
Oremos por el buen entendimiento entre los vecinos. Oremos por todos los que
dedican su tiempo a fomentar una mayor convivencia o a promover tareas de
servicio social. Oremos al Señor.
4.- Oremos por nuestra parroquia.
Oremos por todas las actividades y grupos. Oremos por las Familias. Oremos
por los que todos los domingos nos reunimos aquí para celebrar la Eucaristía.
Oremos al Señor.
5.- Y oremos finalmente por la Iglesia
entera. Por todos aquellos que en todo el mundo estamos llamados a ser testigos
de Jesucristo. Oremos por las Misiones. Oremos al Señor.
Escucha, Padre, nuestra
oración, y derrama tu bondad sobre todos los hombres. Por Jesucristo nuestro
Señor.
12. CANTO DE
OFERTORIO
Vino y pan en oblación
esperan el milagro del Señor.
Ve nuestra ofrenda sobre tu santo altar;
era en los campos dulce vid y trigal.
Pero tú, por tu bondad
transformas nuestra ofrenda en tí, Señor.
Toma mi vida, y también cambiará;
llena mi alma de tu gracia y tu paz. Amén.
13. CANTO DE COMUNION
Por los caminos sedientos de luz,
levantándose antes que el sol,
hacia los campos que lejos están
muy temprano se va el Viñador.
No se detiene en su caminar
no le asustan la sed ni el calor.
Hay una viña que quiere cuidar
una viña que es todo su amor.
DIOS ES TU AMIGO, EL VIÑADOR
EL QUE TE CUIDA DE SOL A SOL.
DIOS ES TU AMIGO, EL VIÑADOR,
EL QUE TE PIDE FRUTOS DE AMOR.
El te protege con un valladar,
levantado en tu derredor,
quita del alma las piedras del mal
.y ha elegido la cepa mejor.
Limpia los surcos con todo su afán
y los riega con sangre y sudor.
Dime si puede hacer algo más
por su viña el Viñador.
14. CANTO FINAL
TE DOY GRACIAS, JESUS POR HABERTE ENCONTRADO,
POR HABERME SALVADO, TE DOY GRACIAS, JESUS. (2)
Octubre: Mes de la Familia
U na
vez más, tengo el gusto de dirigirme
a ustedes, al llegar el mes de Octubre,
para motivarlos a participar en la SEMANA DE LA FAMILIA. Este año tiene una
importancia especial pues nos dispone a abrir la preparación específica que
nos pide el Santo Padre para el Jubileo del año 2,000. Con este Jubileo, quiere
la Iglesia recordar y celebrar con gran solemnidad el principio de nuestra SALVACION,
ocurrido hace 2,000 años con el nacimiento de Cristo.
En efecto, todos vemos que no hay en la historia
de la humanidad una fecha más digna de ser conmemorada y celebrada: hace dos
mil años, Dios, el Creador de este universo portentoso y que nos ha dado la
vida, quiso venir a habitar en nuestra pequeña y pobre tierra, y convertirla
con su presencia en una prolongación del cielo. Hace 2,000 años, el Hijo de
Dios quiso anonadarse tomando nuestra naturaleza de esclavo, haciéndose hombre
en el seno inmaculado de María, por obra del Espíritu Santo.
Hace 2,000 años, llegó el Mesías prometido y
ardientemente esperado, para liberar al hombre del pecado y del castigo que
merecía.
Hace 2,000 años, que está con nosotros Cristo
el que nos dijo: «Yo soy la Luz del mundo: el que me sigue, no anda en tinieblas»
(Jn. 8,12). «Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn.
10,10).
En fin, Cristo está con nosotros desde hace
2,000 años, para que «todo el que crea en EL, no perezca, sino que tenga vida
eterna» (Jn. 3,15).
Todas estas razones nos deben mover a estudiar
la forma de cumplir la voluntad del Papa para prepararnos a celebrar el Jubileo
y conseguir, por medio de esa celebración, las gracias para principiar con la
bendición de Dios el tercer milenio de la era cristiana.
En especial, la familia está llamada a celebrar
este Jubileo porque es en la familia donde el hombre recibe todos los medios
de salvación. Los padres de familia que, como instrumentos de Dios transmiten
la vida a sus hijos, deben preocuparse no sólo por defender, alimentar y hacer
llegar a la madurez la vida humana de sus hijos: son ellos quienes con el ejemplo,
los consejos oportunos y una cuidadosa educación cristiana, deben acercar a
sus hijos a la posesión de la vida sobrenatural a la que Dios ha querido elevar
a sus hijos, comunicándoles la vida divina de la gracia para hacerlos hijos
de Dios y herederos del Reino de los cielos.
Quiere el Santo Padre que, en el próximo año, se estudie y se
conozca vivencialmente a Cristo como origen, camino y término glorioso de la
vida humana. Durante el próximo año litúrgico, con especial cuidado, debemos
estudiar los ejemplos y las enseñanzas de Cristo, que son el único camino por
el que podemos llegar a la felicidad eterna: «Nadie llega al Padre, si no es
por Mí» (Jn. 14,6).
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