
19º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA
ME ADELANTARE
HASTA EL ALTAR DE DIOS,
EL GOZO DE MI VIDA.
Sed piadoso conmigo, Señor:
amparadme propicio del mal.
2. acto penitencial
Oremos ahora en silencio,
y pidamos que venga a nosotros la gracia de Dios.
- A ti, que amas a todos los hombres, te rogamos: Señor,
ten piedad.
- A ti, que diste tu vida por nosotros, te rogamos: Cristo,
ten piedad.
- A ti, que nos comunicas tu Espíritu, te rogamos Señor,
ten piedad.
3. GLORIA
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú, Señor,
sólo tú, Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre. Amén.
4. ORACION colecta
Dios eterno y todopoderoso,
a quien confiadamente podemos llamar ya Padre nuestro, haz crecer en nuestros
corazones el espíritu de hijos adoptivos tuyos, para que podamos gozar, después
de esta vida, de la herencia que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
5. PRIMERA LECTURA
¿Dónde se encuentra Dios? Quizá pensamos a
veces que Dios se encuentra sólo en los grandes acontecimientos, en las cosas
grandes. Sabemos que Dios se acerca a nosotros, pero ¿cómo se acerca? Escuchémoslo
en esta lectura llena de delicadeza y poesía.
Lectura del primer libro de los Reyes
9, 9. 11-13
A l
llegar al monte de Dios, el Horeb, el
profeta Elías entró en una cueva y permane-
ció allí. El Señor le dijo: «Sal de la cueva y quédate en el monte para ver
al Señor, porque el Señor va a pasar».
Así lo hizo Elías, y al acercarse el Señor,
vino primero un viento huracanado, que partía las montañas y resquebrajaba las
rocas; pero el Señor no estaba en el viento. Se produjo después un terremoto;
pero el Señor no estaba en el terremoto. Luego vino un fuego; pero el Señor
no estaba en el fuego. Después del fuego se escuchó el murmullo de una brisa
suave. Al oírlo, Elías se cubrió el rostro con el manto y salió a la entrada
de la cueva.
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
6. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. EL SEÑOR ES COMPASIVO
Y MISERICORDIOSO
Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo.
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.
R.
La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo. R.
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas. R.
7. SEGUNDA LECTURA
A lo largo de la carta a los Romanos
que leemos durante estos domingos en la segunda lectura, Pablo nos habla de
la salvación que ha llegado a todos los hombres. La salvación no queda encerrada
en las fronteras del pueblo de Israel. Pero al mismo tiempo, el apóstol, que
no olvida que es miembro del pueblo judío, manifiesta también su profundo
deseo de que su pueblo alcance el gozo de la fe.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo
a los Romanos
9, 1-5
H ermanos:
Les hablo con toda verdad en
Cristo; no miento. Mi conciencia me atesti-
gua, con la luz del Espíritu Santo, que tengo una infinita tristeza y un dolor
incesante tortura mi corazón.
Hasta aceptaría verme separado de Cristo, si
esto fuera para bien de mis hermanos, los de mi raza y de mi sangre, los israelitas,
a quienes pertenecen la adopción filial, la gloria, la alianza, la ley, el culto
y las promesas. Ellos son descendientes de los patriarcas; y de su raza, según
la carne, nació Cristo, el cual está por encima de todo y es Dios bendito por
los siglos de los siglos. Amen.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
8. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
Confío en el Señor,
mi alma espera y confía en su palabra.
R. Aleluya, aleluya
9. EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
14, 22-33
E n
aquel tiempo, inmediatamente después de
la multiplicación de los panes, Jesús hizo que
sus discípulos subieran a la barca, y se dirigieran a la otra orilla, mientras
él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar.
Llegada la noche, estaba él solo allí.
Entretanto, la barca iba ya muy lejos de la
costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada,
Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar
sobre el agua, se espantaron, y decían: «¡Es un fantasma!» Y daban gritos de
terror. Pero Jesús les dijo enseguida: «Tranquilícense y no teman. Soy yo».
Entonces le dijo Pedro: «Señor, si eres tú,
mándame ir a ti caminando sobre el agua». Jesús le contestó: «Ven». Pedro bajó
de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la
fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: «¡Sálvame, Señor!»
Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: «Hombre de poca
fe, ¿por qué dudaste?»
En cuanto subieron a la barca, el viento se
calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús diciendo: «Verdaderamente
tú eres el Hijo de Dios».
Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.
10. Profesion de Fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso.
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo
único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos.
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero
de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María,
la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos
de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según
las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y
de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá
fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor
y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón
de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo
futuro. Amén.
11. ORACION DE
LOS FIELES
Presentemos ahora nuestras
peticiones al Padre.
Diciendo: Escúchanos, Padre.
1.- Por la paz entre todos los hombres,
por los gobernantes de todas las naciones. Oremos.
2.- Por los campesinos, por los mineros,
por los pastores, por los pescadores. Oremos.
3.- Por los que viven en la pobreza
o la enfermedad. Oremos.
4.- Por nosotros, y por nuestros familiares
y amigos. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras
oraciones. Esas peticiones que hemos expuesto y todas aquellas que están en
nuestro corazón. Atiende con tu infinita bondad al pueblo que te suplica. Por
Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
12. CANTO DE OFERTORIO
En Jesus puse toda mi esperanza
él se inclino hacia mi
y escucho mi clamor
y escucho mi clamor
Me sacó de la fosa fatal,
del fango cenagoso;
asentó mis pies sobre la roca,
mis pasos consolidó.
13. CANTO DE COMUNION
¿Quién es ése que camina en las aguas?
¿Quién es ése que a los sordos hace oír?
¿Quién es ése que a los muertos resucita?
¿Quién es ése que su nombre quiero oír?
¡ES JESUS, ES JESUS, DIOS Y HOMBRE
QUE NOS GUIA CON SU LUZ! (2)
¿Quién es ése que los mares le obedecen?
¿Quién es ése que a los mudos hace hablar?
¿Quién es ése que da paz al alma herida?
¿Y pecados con su muerte perdonó?
¿Quién es ése que a nosotros ha llegado?
¿Quién es ése salvador y redentor?
¿Quién es ése que su Espíritu nos deja?
¿Y transforma nuestra vida con su amor?
14. CANTO FINAL
NO HAY DIOS TAN GRANDE COMO TU
NO LO HAY, NO LO HAY (2)
NO HAY DIOS QUE HAGA MARAVILLAS
COMO LAS QUE HACES TU (2)
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