
15º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA
Al reunirnos en nombre del Señor,
Cristo está entre de nosotros.
Vamos a oir la Palabra del Señor
nuestra fuerza y salvación.
2. GLORIA
GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL.
1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,
Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.
2. Tú eres el cordero que quita el pecado
ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración.
3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo
con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios
Padre.
3. ORACION colecta
Señor, tú que iluminas
a los extraviados con la luz de tu Evangelio para que vuelvan al camino de la
verdad, concede a cuantos nos llamamos cristianos imitar fielmente a Cristo
y rechazar lo que pueda alejarnos de él. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
4. PRIMERA LECTURA
Empezamos las parábolas del Reino. A través
de imágenes tomadas de la vida cotidiana, Jesús nos irá conduciendo hacia
realidades más elevadas. Traduzcamos hoy «semilla» por Palabra de Dios, y
«tierra» por corazón del hombre.
Lectura del libro del profeta Isaías
55, 10-11
E sto
dice el Señor: «Como bajan del cielo la
lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino
después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que
dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi
boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su
misión».
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
5. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. Señor Dios Nuestro
que admirable es tu nombre
en toda la tierra, en toda la tierra.
Señor, tú cuidas de la tierra,
la riegas y la colmas de riqueza.
Las nubes del Señor van por los campos,
rebosantes de agua, como acequias. R.
Tú preparas las tierras para el trigo:
riegas los surcos, aplanas los terrenos,
reblandeces el suelo con la lluvia,
bendices los renuevos. R.
Tú coronas el año con tus bienes,
tus senderos derraman abundancia,
están verdes los pastos del desierto,
las colinas con flores adornadas. R.
6. SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo
a los Romanos 8, 18-23
H ermanos:
Considero que los sufrimientos de
esta vida no se pueden comparar con la
gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera,
con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.
La creación está ahora sometida al desorden,
no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al
mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la
esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos
de Dios.
Sabemos, en efecto, que la creación entera gime
hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros,
los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando
que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de
nuestro cuerpo.
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
7. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
La semilla es la palabra de Dios
y el sembrador es Cristo;
todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre.
R. Aleluya, aleluya
8. EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
13, 1-23
U n
día salió Jesús de la casa donde se hospe-
daba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió
en torno suyo tanta gente, que él se vio obligado a subir a una barca, donde
se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló
de muchas cosas en parábolas y les dijo:
«Una vez salió un sembrador a sembrar, y al
ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron
los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que
tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero
cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se
secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron
las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento
por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga».
Después se le acercaron sus discípulos y le
preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?» El les respondió: «A ustedes
se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos, pero a ellos
no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene
poco, aún eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo
no ven y oyendo no oyen ni entienden.
En ellos se cumple aquella profecía de Isaías
que dice: Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar,
pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos
y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos,
ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve.
Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven
y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon
ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.
Escuchen, pues, ustedes lo que significa la
parábola del sembrador.
A todo hombre que oye la palabra del Reino y
no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón.
Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.
Lo sembrado sobre terrero pedregoso significa
al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es
inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una
persecución por causa de la palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre los espinos representa a aquel
que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las
riquezas la sofocan y queda sin fruto.
En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa
a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno;
otros, el sesenta; y otros, el treinta».
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti,
Señor Jesús.
9. Profesion de Fe
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único
y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros,
resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la
santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los
pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI,
CREO.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
- AMEN
10. ORACION DE
LOS FIELES
Jesús mismo nos ha dicho:
«Pidan y se les dará». Siguiendo, pues, la invitación del Señor, dirijamos al
Padre nuestras peticiones.
Digamos: Escúchanos, Padre.
1.- Por el Padre Cristóbal Padilla
Gutiérrez que ha recibido la Ordenación Sacerdotal para la Misión en Africa,
para que siempre se sienta apoyado por nuestra oración. Oremos.
2.- Por la Santificación de los Sacerdotes
de la Diócesis, que en esta semana harán sus Ejercicios Espirituales. Oremos.
3.- Por los Sacerdotes que
están estudiando en la Universidad Pontificia de México y por sus Maestros.
Oremos.
4.- Por la Iglesia, para que pueda
sembrar con libertad la alegría que viene del Evangelio. Oremos.
5.- Por los que se han consagrado
a sembrar la Palabra de Dios en países de misión, para que el Señor les dé
ánimos y les conceda numerosos colaboradores. Oremos.
6.- Por los que trabajan en los medios
de comunicación social, para que busquen por encima de todo, la verdad en
la información y el respeto a la persona humana. Oremos.
Escucha, Padre, estas
súplicas que te hemos dirigido cumpliendo el encargo de tu Hijo, que vive y
reina por los siglos de los siglos. Amén.
11. CANTO DE
OFERTORIO
Quiero ser, Señor, instrumento de tu paz.
Quiero ser, oh Señor, instrumento de tu paz.
Que donde haya odio, Señor, ponga yo el amor;
donde haya ofensa, ponga verdad.
12. CANTO DE COMUNION
Una mañana el sembrador
salió a los campos para sembrar.
Una mañana el sembrador
sembró en mi vida su bondad.
CADA MAÑANA EL SEMBRADOR
SEMBRANDO ESTA EN MI CORAZON.
CADA MAÑANA EL SEMBRADOR
ESPERA EL TRIGO DE MI AMOR.
Una mañana el sembrador
sembró el camino y el pedregal.
Una mañana el sembrador
no pudo entrar en mi heredad.
Una mañana el sembrador
en tierra buena quiso sembrar.
Una mañana el sembrador,
tan sólo espinas pudo hallar.
13. CANTO FINAL
HOY, SEÑOR, TE DAMOS GRACIAS
POR LA VIDA, LA TIERRA Y EL SOL.
HOY, SEÑOR, QUEREMOS CANTAR
LAS GRANDEZAS DE TU AMOR.
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