
12º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA
El Señor es mi luz y mi salvación
el Señor es la defensa de mi vida.
Si el Señor es mi luz,
¿a quién temeré? ¿Quién me hará temblar?
Una cosa pido al Señor:
habitar por siempre en su casa,
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo santo.
2. acto penitencial
En silencio, reconociendo
lo que hay de pecado en cada uno de nosotros, pidamos que venga a nosotros el
espíritu renovador de Dios (silencio).
- Con toda confianza, te pedimos:
Señor, ten piedad.
- Reconociéndonos pecadores, te pedimos:
Cristo, ten piedad.
- Abriéndonos a tu Espíritu, te pedimos:
Señor, ten piedad.
3. GLORIA
GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL.
1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,
Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.
2. Tú eres el cordero que quita el pecado
ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración.
3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo
con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios
Padre.
4. ORACION colecta
Padre misericordioso,
que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concédenos
vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por nuestro
Señor Jesucristo... Amén.
5. PRIMERA LECTURA
Escuchemos esta lectura del Antiguo Testamento,
que hoy nos transmite una afirmación del profeta Jeremías de confianza en
Dios.
Lectura del libro del profeta Jeremías
20, 10-13
E n
aquel tiempo, dijo Jeremías: Yo oía el
cuchicheo de la gente que decía: Denuncie-
mos a Jeremías, denunciemos al profeta del terror. Todos los que eran
mis amigos espiaban mis pasos, esperaban que tropezara y me cayera, diciendo:
Si se tropieza y se cae, lo venceremos y podremos vengarnos de él.
Pero el Señor, guerrero poderoso, está a mi
lado; por eso mis perseguidores caerán por tierra y no podrán conmigo; quedarán
avergonzados de su fracaso y su ignominia será eterna e inolvidable.
Señor de los ejércitos, que pones a prueba al
justo y conoces lo más profundo de los corazones, haz que yo vea tu venganza
contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.
Canten y alaben al Señor, porque el ha salvado
la vida de su pobre de la mano de los malvados».
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
6. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. Alma mia, recobra tu calma,
que el Señor es bueno contigo.
Alma mia, recobra tu calma,
que el Señor escucha tu voz.
Por ti he sufrido oprobios
y la vergüenza cubre mi semblante.
Extraño soy y advenedizo,
aún para aquellos de mi propia sangre;
pues me devora el celo de tu casa,
el odio del que te odia, en mí recae. R.
A ti, Señor, elevo mi plegaria,
ven en mi ayuda pronto;
escúchame conforme a tu clemencia,
Dios fiel en el socorro.
Escúchame, Señor, pues eres bueno
y en tu ternura vuelve a mí tus ojos. R.
Se alegrarán, al verlo, los que sufren;
quienes buscan a Dios tendrán más ánimo,
porque el Señor jamás desoye al pobre
ni olvida al que se encuentra encadenado.
Que lo alaben por esto cielo y tierra,
el mar y cuanto en él habita. R.
7. SEGUNDA LECTURA
Seguimos escuchando la carta de san Pablo
a los Romanos. Es la carta más extensa que escribió el apóstol, y constituye
una reflexión sobre la salvación que hemos recibido, sobre la esperanza que
Jesucristo nos da, sobre la gracia que es más fuerte que el mal y el pecado.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo
a los Romanos
5, 12-15
H ermanos:
Por un solo hombre entró el peca-
do en el mundo y por el pecado entró la
muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado
en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se castiga cuando no hay ley,
sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aún sobre aquellos que
no pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció un mandato directo de Dios. Por
lo demás, Adán era figura de Cristo, el que había de venir.
Ahora bien, el don de Dios supera con mucho
al delito. Pues si por el pecado de un solo hombre todos fueron castigados con
la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre
todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
8. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
El Espíritu de verdad dará testimonio de mí,
dice el Señor, y también ustedes serán mis
testigos.
R. Aleluya, aleluya
9. EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
10 26-33
E n
aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles:
«No teman a los hombres. No hay nada
oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse.
Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído,
pregónenlo desde las azoteas.
No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero
no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de
castigo el alma y el cuerpo.
¿No es verdad que se venden dos pajarillos por
una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite
el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados.
Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los
pájaros del mundo.
A quien me reconozca delante de los hombres,
yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que
me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está
en los cielos».
Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.
10. Profesion de Fe
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único
y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros,
resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la
santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los
pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI,
CREO.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
- AMEN
11. ORACION DE
LOS FIELES
Con entera confianza en
el amor de Dios nuestro Padre y sabiendo que nuestro hermano y Señor Jesús ora
con nosotros, unámonos en la plegaria por todos los hombres.
Digamos: Te rogamos, óyenos.
1.- Por nuestra primera Asamblea Parroquial
de Pastoral, para que el Señor nos dé su Espíritu que nos haga conocer y apoyar
sus proyectos. Oremos.
2.- Por toda la comunión de los discípulos
de Jesús que formamos la Iglesia. Para que nos ayudemos los unos a los otros
en el seguimiento del Evangelio. Oremos.
3.- Por nuestro país y concretamente
por quienes en él pueden tener responsabilidades de gobierno. Para que se
sepa acertar en el servicio al bienestar común. Oremos.
4.- Oremos hoy especialmente por todos
los hombres y mujeres que trabajan en el campo. Y por todos los que viven
en pequeñas rancherías a menudo muy poco atendidos. Oremos.
5.- Por todos los que nos hemos reunido
hoy aquí, en esta Eucaristía, por nuestros familiares, vecinos, amigos, compañeros
de trabajo o de estudio. Por todos, con esperanza. Oremos.
Confiadamente, sin temor,
porque sabemos que eres Padre de amor universal, te presentamos estas peticiones
y todas aquellas que cada uno de nosotros tiene en su corazón. Te las presentamos
por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
12. CANTO DE OFERTORIO
CRISTO TE NECESITA
PARA AMAR, PARA AMAR
CRISTO TE NECESITA PARA AMAR (2)
No te importe las razas ni el color de la piel
ama a todos como hermanos y haz el bien. (2)
13. CANTO DE COMUNION
SI VIENES CONMIGO Y ALIENTAS MI FE
SI ESTAS A MI LADO A QUIEN TEMERE. (2)
A nada tengo miedo, a nadie he de temer,
Señor, si me protegen tu amor y tu poder.
Me llevas de la mano, me ofreces todo bien.
Señor, Tú me levantas si vuelvo a caer.
Qué largo mi camino qué hondo mi dolor:
ni un árbol me da sombra ni escucho una canción.
¿Será que a nadie puedo mirar ni sonreír?
Señor, tú sólo quedas tú sólo junto a mí.
En cosas que se mueren yo puse el corazón
fue tierra mi tesoro, fue vana mi ilusión.
En cosas que se mueren me voy muriendo yo,
tú sólo vives siempre tú sólo mi Señor.
14. CANTO FINAL
QUE BUENO ES MI SEÑOR (2)
EL HACE POR MI MARAVILLAS.
QUE BUENO ES MI SEÑOR (2)
YO QUIERO CANTARLE
MI AMOR.
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