
6º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO
DE ENTRADA
El Señor es mi luz y mi salvacion
el Señor es la defensa de mi vida.
Si el Señor es mi luz,
¿a quien temere?
¿Quien me hara temblar?
2. GLORIA
GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO
Y EN LA TIERRA PAZ
A LOS HOMBRES QUE AMA EL.
1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,
Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.
2. Tú eres el cordero que quita el pecado
ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración.
3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo
con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios
Padre.
3. ORACION colecta
Señor nuestro, que prometiste
venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos la rectitud
y sinceridad de vida que nos hagan dignos de esa presencia tuya. Por nuestro
Señor Jesucristo... Amén.
4.
PRIMERA LECTURA
La voluntad de Dios, que Jesús nos anuncia,
es un camino exigente; hay que entrar en él con toda la vida. El evangelio
de hoy será una invitación a vivir a fondo este camino. Y ahora, en la primera
lectura, un sabio del Antiguo Testamento nos prepara para recibir la llamada
de Jesús.
Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácide)
15, 16-21
Si
tú lo quieres, puedes guardar los manda-
mientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya.
El Señor ha puesto delante de ti, fuego y agua; extiende la mano a lo que quieras.
Delante del hombre están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja.
Es infinita la sabiduría del Señor; es inmenso
su poder y él lo ve todo. Los ojos del Señor ven con agrado a quienes lo temen;
el Señor conoce todas las obras del hombre. A nadie le ha mandado ser impío
y a nadie le ha dado permiso de pecar.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
5. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. TU PALABRA ME DA VIDA, CONFIO EN TI SEÑOR.
TU PALABRA ES ETERNA,
EN ELLA ESPERARE.
Dichoso el hombre de conducta intachable,
que cumple la ley del Señor.
Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas
y lo busca de todo corazón. R.
Tú, Señor, has dado tus preceptos
para que se observen exactamente.
Ojalá que mis pasos se encaminen
al cumplimiento de tus mandamientos. R.
Favorece a tu siervo para que viva
y observe tus palabras.
Abreme los ojos para ver
las maravillas de tu voluntad. R.
6.
SEGUNDA LECTURA
San Pablo reflexiona, en esta segunda lectura,
sobre la grandeza del seguimiento del Evangelio. Una sabiduría que no todos
saben valorar.
Lectura de la primera carta del apóstol san
Pablo a los Corintios
2, 6-10
H ermanos:
Es cierto que a los adultos en la fe
les predicamos la sabiduría, pero no la sabi-
duría de este mundo, ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van
a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa,
que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes de los siglos,
para conducirnos a la gloria. Ninguno de los que dominan este mundo la conoció,
porque, de haberla conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.
Pero lo que nosotros predicamos es, como dice
la Escritura, que lo que Dios ha preparado para los que lo aman, ni el ojo
lo ha visto, ni el oído lo ha escuchado, ni la mente del hombre pudo siquiera
haberlo imaginado. A nosotros, en cambio, Dios nos lo ha revelado por el
Espíritu que conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios.
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
7.
ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo
y de la tierra, porque has revelado los misterios
del Reino a la gente sencilla.
R. Aleluya, aleluya
8.
EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
5, l7-37
E n
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«No crean que he venido a abolir la ley o los
profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que
antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña
letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos
menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos;
pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos.
Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos,
ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos:
No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo
el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que
insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie,
será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda
sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja
contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu
hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario,
mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al
policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que
hayas pagado el último centavo.
También han oído ustedes que se dijo a los antiguos:
No cometerás adulterio; pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una
mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho
es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale
perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.
Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos
de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea
arrojado al lugar de castigo.
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti,
Señor Jesús.
9. Profesion de Fe
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único
y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros,
resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa
Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados,
en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI, CREO.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
- AMEN
10.
ORACION DE LOS FIELES
Con fe, confiadamente,
oremos a Dios, nuestro Padre, por nosotros y por todos los hombres.
Digamos: Escúchanos, Padre.
1.- Oremos hoy, en primer lugar, por
tantos hermanos que, en cualquier lugar del mundo, pasan hambre. Para que
decididamente y con eficacia se haga todo lo posible para remediar su situación.
Oremos.
2.- Oremos también por nosotros, por
todos los que cada día tenemos de qué comer y quizá nos sobra. Para que nos
sintamos solidarios con los que sufren hambre y les aportemos una ayuda constante.
Oremos.
3.- Recordemos también a los enfermos,
que son los miebros privilegiados de nuestra comunidad. Para que no les falte
nuestra compañía y comprensión. Oremos.
4.- Oremos por los miembros de nuestra
Comunidad que cuidan especialmente de los pobre y los enfermos. Para que sepan
comunicar con buen acierto la presencia amorosa de Jesús. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras
plegarias, y derrama tu amor de una manera especial sobre los pobres y los enfermos
y sobre todos aquellos a los que nuestro mundo no tiene en cuenta. Por Jesucristo,
nuestro hermano y Señor, que vive y reina, por los siglos de los siglos. Amén.
11.
CANTO DE OFERTORIO
En este mundo que Cristo nos da,
hacemos la ofrenda del pan;
el pan de nuestro trabajo sin fin
y el vino de nuestro cantar.
Traigo ante ti nuestra justa inquietud
amar la justicia y la paz.
SABER QUE VENDRAS, SABER QUE ESTARAS,
PARTIENDO A LOS POBRES TU
PAN. (2)
12. CANTO DE COMUNION
Si al cielo quieres ir,
a recibir la palma
a Dios con cuerpo y alma,
procura bien servir.
AL CIELO, AL CIELO,
AL CIELO QUIERO IR. (2)
Si al cielo quieres ir,
blasfemias no profieras
tampoco en falso quieras jurar,
más bien morir.
Si al cielo quieres ir,
hay que guardar las fiestas,
no trabajando en éstas;
y a Misa has de asistir.
Si al cielo quieres ir,
respeta a tus mayores,
a hijos e inferiores,
los debes instruir.
Si al cielo quieres ir,
no dañes ni aborrezcas,
ni mal ejemplo ofrezcas
ni debes maldecir.
Si al cielo quieres ir,
desecha la impureza,
del vicio con presteza
procura siempre huir.
13. CANTO
FINAL
ACEPTA ESTE SACRIFICIO
HO AUGUSTA TRINIDAD,
QUE EL PUEBLO TE HA PRESENTADO
SOBRE EL ARA DEL ALTAR.
11 DE FEBRERO: DIA DEL ENFERMO
- CARTA AL ENFERMO -
Hermano que sufres:
Gracias por aportar a nuestra comunidad las
energías espirituales suficientes para que nuestras actividades pastorales sean
eficaces, mediante el ofrecimiento de tus oraciones y sacrificios. Sin tu valiosa
ayuda, no podríamos realizar muchas cosas.
Cuando una persona ama, es capaz de cualquier
cosa, pues el amor es como un río que todo lo arrasa. El enfermo, anciano o
inválido que tiene un ideal, es feliz, sin que lo atormenten las noches de insomnio,
los días de soledad, sus penas y dolores, o el pensamiento del final que se
acerca. Siente dentro de sí una fuerza y un gran valor que le sostienen, ya
que el amor es más fuerte que la muerte. Todo lo transforma el amor.
A Santa Teresita del Niño Jesús, que sufrió
tanto, nadie le quitaba esa paz que irradiaba en torno suyo, pues decía: "Mi
vocación es el amor. En el corazón de mi Madre la Iglesia yo seré el amor".
Para quien Dios ha llamado a unir sus sufrimientos a los de Cristo, que por
amor se entregó hasta la muerte de Cruz, el amor lo es todo en su vida y su
vida se teje de amor. Con amor tiene sentido la limitación.
A tí, hermano enfermo, te repetimos estas palabras
de nuestro señor obispo: "Cómo quisiera que en los momentos más difíciles
de la vida escucharan la Palabra de Dios que les dice:
- Mira, estás así porque quise que te parecieras
a mí, porque quise que tuvieras una mayor parte de grandeza en mi gloria.
- Estoy en el mundo por tí, para acompañarte.
No te sientas solo si, a veces, alguien se cansa de prestarte las atenciones
que tú necesitas.
- Aquí estoy Yo junto a tí. Soy el Buen Samaritano.
Cuenta conmigo. Estoy para ayudarte, porque esa fue mi vida.
Desde toda la eternidad, nos lo dice la Escritura,
el Padre Dios no perdonó a su Hijo divino, sino que lo entregó a la muerte por
todos nosotros. Pero eso no quita de nuestra vida el dolor, porque es el camino
por el que Dios salva y revive a la humanidad. No perdonó a su Hijo ni siquiera
cuando El le suplicaba en Getsemaní, cuando sentía tristeza y un dolor capaz
de causarle la muerte, que ya no podía más. El Padre no perdonó a su Hijo, sino
que le pidió que por amor a los hombres bebiera ese cáliz de sufrimiento. Y
por cumplir la voluntad del Padre, llegó al Calvario y entregó su vida por nosotros.
Hermanos: Dios Padre lo amaba, y no dejó de amarlo en ningún momento de la agonía
y de la muerte, pero no lo perdonó, para glorificarlo, y para darle la posibilidad
de arrancarnos de este mundo donde reina el dolor, y nos pusiera a cada uno,
viviendo nuestro Viacrucis, en el camino hacia el cielo...
El Señor te dice: Tú sufres, Yo sufro contigo.
Me hice hombre para sentir lo que tú sientes. Te comprendo, y por eso te consuelo...
Tus sufrimientos son de un valor inestimable
para la Iglesia. Tú eres un camino y puedes arrastrar contigo a centenares de
hermanos".
El Papa ha querido que esta IV Jornada mundial del enfermo
tenga lugar en México, en la Basílica de Guadalupe. En su nombre, el Cardenal
Fiorenzo Angelini celebrará la Santa Misa de enfermos el sábado 10 a las 5:00
p.m. y el domingo 11 a las 12:00 hrs. Puedes unirte en espíritu, o escucharla
por radio.
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