
4º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA
Al reunirnos en nombre del Señor,
Cristo está entre de nosotros.
Vamos a oir la Palabra del Señor,
nuestra fuerza y salvación.
2. acto penitencial
En silencio, pongamos
nuestra vida delante de Dios, y preparémonos para escuchar la Palabra y celebrar
la Eucaristía.
- Tú, que haces justicia a los oprimidos y das
pan a los hambrientos: Señor, ten piedad.
- Tú, que abres los ojos al ciego y enderezas
a los que ya se doblan: Cristo, ten piedad.
- Tú, que anuncias la Buena Noticia a los pobres:
Señor, ten piedad.
3. GLORIA
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú, Señor,
sólo tú, Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre. Amén.
4. ORACION colecta
Concédenos, Señor y Dios
nuestro, amarte con todo el corazón y, con el mismo amor, amar a nuestros prójimos.
Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
5. PRIMERA LECTURA
Las lecturas de este domingo nos mostrarán
quiénes son los elegidos de Dios, a quiénes dirige él su Buena Noticia, a
quiénes escoge para formar su familia y para recibir el anuncio de su Reino.
El profeta Sofonías, el apóstol Pablo y el propio Jesús en el evangelio, nos
invitarán a seguir un camino de felicidad que no es el camino del mundo. Escuchémoslo
con mucha atención.
Lectura del libro del profeta Sofonías
2, 3; 3, 12-13
Busquen
al Señor, ustedes los humildes de la
tierra, los que cumplen los mandamientos de
Dios. Busquen la justicia, busquen la humildad. Quizá puedan así quedar a cubierto
el día de la ira del Señor.
«Aquel día, dice el Señor, yo dejaré en medio
de ti, pueblo mío, un puñado de gente pobre y humilde.
Este resto de Israel confiará en el nombre del
Señor. No cometerá maldades ni dirá mentiras; no se hallará en su boca una lengua
embustera. Permanecerán tranquilos y descansarán sin que nadie los moleste».
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.
6. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. EL SEÑOR LO HA DICHO,
ASI SERA. (2)
El Señor siempre es fiel a su palabra,
y es quien hace justicia al oprimido;
él proporciona pan a los hambrientos
y libera al cautivo. R.
Abre el Señor los ojos de los ciegos
y alivia al agobiado.
Ama el Señor al hombre justo
y toma al forastero a su cuidado. R.
A la viuda y al huérfano sustenta
y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente,
reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. R.
7. SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol san
Pablo a los Corintios
1, 26-31
H ermanos:
Consideren que entre ustedes, los
que han sido llamados por Dios, no hay
muchos sabios, ni muchos poderosos ni muchos nobles, según los criterios humanos.
Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para humillar a los sabios,
a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes
y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen nada, para reducir a
la nada a los que valen; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios.
En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados
en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra
santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El
que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Palabra de Dios. R. Te alabamos,
Señor.
8. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
Alégrense y salten de contento,
porque su premio será grande en los cielos.
R. Aleluya, aleluya
9. EVANGELIO
@ Lectura
del santo Evangelio según san Mateo
R/ Gloria a Ti, Señor.
5, 1-12
E n
aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muche-
dumbre, subió al monte y se sentó. Entonces
se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, hablándoles
así:
«Dichosos los pobres de espíritu, porque de
ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados.
Dichosos los sufridos porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre
y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque
obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos
los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los
cielos. Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas
falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio
será grande en los cielos».
Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.
10. Profesion
de Fe
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único
y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros,
resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa
Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados,
en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI, CREO.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia
que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
- AMEN
11. ORACION DE
LOS FIELES
Presentemos ahora nuestras
peticiones ante Dios. Nosotros, pueblo convocado por Jesucristo, presentamos
al Padre las necesidades de nuestros hermanos, los hombres.
Digamos: Escúchanos, Padre.
1.- Por todos aquellos que siguen a
Jesucristo en la pobreza y en el servicio a los demás, para que el Señor los
bendiga y los acompañe en su entrega. Oremos.
2.- Por todos los laicos y laicas
cristianos que se esfuerzan por ser fieles al Evangelio de la vida de cada
día, para que el Señor los ilumine y les dé fuerza para no desfallecer. Oremos.
3.- Por los hombres y mujeres, por
los niños y los ancianos, que viven la desesperación y la oscuridad de las
guerras y del hambre, para que el Señor toque el corazón de los responsables
de tanto dolor, y a nosotros nos mueva a la solidaridad. Oremos.
4.- Por los que estamos aquí celebrando
la Eucaristía de este domingo, por los demás miembros de nuestra parroquia,
y por nuestros familiares y amigos, para que el Señor nos haga crecer en la
fe, en la esperanza y el amor. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra
oración, y derrama tu amor sobre los hombres y mujeres del mundo entero. Por
Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
12. CANTO DE
OFERTORIO
Dios de bondad, venimos este día
a ofrecernos con Cristo en el altar.
Somos sus miembros a todos los hermanos,
abrásanos en fe y caridad.
En el altar ponemos nuestras vidas,
goces y penas, esfuerzo y labor.
Queremos trabajar a Cristo unidos,
por conquistar el mundo a tu amor.
13. CANTO DE COMUNION
EL SEÑOR LO HA DICHO,
ASI SERA.
EL SEÑOR LO HA DICHO,
ASI SERA.
Dichosos los pobres de espíritu:
suyo es el reino de Dios.
Dichosos los tristes que lloran:
su consuelo es Dios.
Dichosos los mansos y humildes:
poseerán a Dios
Dichosos los que obran misericordia:
pues la tendrán de Dios.
Dichosos los de limpio corazón:
ellos verán a Dios.
14. CANTO FINAL
Es bueno dar gracias al Señor
y cantar para tu nombre oh Altísimo;
proclamar por las mañanas
tus misericordias y de noche tu fidelidad
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