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"VIA CRUCIS VIVIENTE"

Con gestos corporales.


INTRODUCCION:

Guía: Ya vienen acercándose los personajes que nos ayudarán a hacer nuestra meditación. Una vez más la Iglesia, nuestra madre y maestra, nos brinda la oportunidad de acercarnos a Cristo, meditando su Pasión y su Muerte. El seguimiento de Jesús cargando nuestra cruz es el esfuerzo de todos los días, ya que la vida cristiana nos exige fidelidad a nuestro Maestro. Acompañaremos a Jesús en el camino de la Cruz. Aprendamos a corresponder a su amor, participando en la vida de nuestra comunidad, que celebra el jubileo dorado de la Dedicación de su templo parroquial. Si morimos con El, resucitaremos también con El. Iniciemos con un canto y el acto de contrición.

CANTO: Juntos como hermanos.

ACTO DE CONTRICION:

Señor Jesús, amable redentor, míranos dispuestos a caminar contigo, implorando tu divina misericordia. Ayúdanos a ver cómo cargas la Cruz, para aprender a cargar la nuestra. Ayúdanos a ver cómo rezas al Padre, para aprender a orar con confianza. Ayúdanos a ver cómo perdonas, para aprovechar la oportunidad de reconciliarnos con nuestros hermanos. Ayúdanos a ver cómo nos amas hasta entregarte por nosotros, para que sepamos servir a quienes nos rodean. Ayúdanos a sentir tu Resurrección, para que vivamos siempre como hombres nuevos. Ayúdanos a tener conciencia de lo que te hemos ofendido, para arrepentirnos sinceramente. Ayúdanos a darnos cuenta de que nos necesitas, para que colaboremos siempre en tu proyecto. Permite que lleguemos contigo hasta la Cruz, para que luego nos lleves hasta la Resurrección.

Todos: Anunciamos tu Muerte, proclamamos tu Resurrección, ven, Señor Jesús.

PRIMERA ESTACION:

LA SENTENCIA DE JESUS

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Juan 15,13

Nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos.

- Jesús está solo, preso y juzgado por mentiras; pero no tiene miedo. Así nos muestra que nos ama.

- Esto sigue sucediendo hoy.

- Cuando condenamos lo que hacen los demás, sin darnos cuenta, estamos condenando a Jesús, a veces hasta peor que Pilato.

- Cuando un hermano desesperado necesita ayuda y no la encuentra en nadie.

- Cuando se oprime a quien no puede dfenderse, a los niños, a los débiles, a las mujeres... y nosotros los dejamos solos.

SIGNO:

Así como has señalado con el dedo índice a los demás, apúntate a tí mismo en el pecho con tu propio dedo señalándote como culpable, e inclina la cabeza, porque quieres ahora anticipar saludablemente el juicio final de Dios para tí.

ORACION:

Padre justo y misericordioso, que nos entregaste a Jesús para que, con su vida, nos redimiera de nuestras injusticias. Perdónanos por haber abandonado a muchos hermanos en sus problemas y en su soledad. Que los sufrimientos de nuestra comunidad, unidos a la Pasión de tu Hijo, redunden en una vida de mayor participación. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Un mandamiento nuevo.

SEGUNDA ESTACION:

JESUS LLEVA LA CRUZ

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Mateo 16,24.

Si alguno quiere venir en pos de mí que se niegue a sí mismo, que cargue su cruz y me siga.

- El peso de la cruz es el peso de los pecados de todos y cada uno de los seres humanos.

- Cada quien sabe cuánto peso ha puesto en la Cruz de Cristo.

- No hacemos lo que agrada a nuestro Padre Dios. Le ofendemos a El y ofendemos a nuestros prójimo.

- Cargar la Cruz es hacer lo que Cristo nos pide por medio de su Iglesia.

- Ayudamos a Jesús con su Cruz cuando nos comprometemos en la vida de nuestra comunidad.

- Jesús nos pide que vivamos como verdaderos hijos de Dios y como verdaderos hermanos.

SIGNO:

Extenderás en cruz las manos para tratar de abrazar a todos los fieles de tu parroquia, mientras oras en silencio por todos los marginados.

ORACION:

Padre del cielo, queremos ayudar a Jesús a cargar la Cruz. Aceptamos cumplir nuestras obligaciones para con la familia. Aceptamos gustosos nuestro deber de ayudar a nuestro pueblo a superarse en todos los sentidos. Aceptamos la convivencia diaria con nuestro vecinos a pesar de las diferencias. Aceptamos cargar la cruz hasta en los momentos más difíciles de nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Cristo te necesita para amar.

TERCERA ESTACION:

el peso de la cruz

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Salmo 38,22-23.

No me abandones, Señor; no te quedes a distancia; date prisa en auxiliarme, Señor mío, mi salvación.

- Jesús cae porque pesan nuestros pecados, miserias, vicios, injusticias, infidelidades, mentiras.

- ¡Cuánto tendrías que cargar si debieras cargar con los pecados de todos los que estamos aquí!

- Jesús carga con todos los pecados del mundo. los pecados de hoy, los pecados de los que vivieron antes que nosotros, los pecados de quienes vivirán después.

- Que carguemos entre todos con la Cruz de nuestra parroquia en este cincuenta aniversario.

SIGNO:

Tírate al suelo como puedas y piensa el peso que te hace caer; el peso que hace caer a los demás: tu apatía y egoísmo, el conformismo, el vicio, la falta de compromiso y de ideales.

ORACION:

Padre todopoderoso, que al miserable lo sientas entre los príncipes, oye las súplicas de tu Hijo Jesucristo, tirado en el fango de nuestras miseria; reconocemos nuestras culpas, pero nos falta ánimo para ser como tú quieres; nos hemos ayudado a levantar a los que han caído; hemos guardado silencio ante muchas situaciones personales y comunitarias que te ofenden. Por Jesucristo, camino, verdad y vida, que vive y reina por los siglos de los siglos.

(Se ayudan a levantarse unos a otros).

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: El auxilio me viene del Señor.

CUARTA ESTACION:

JESUS Y SU MADRE

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Isaías 49,15.

¿Puede acaso una madre olvidarse de su niño de pecho, y abandonar al hijo de sus entrañas? Pues aunque una madre se olvide, yo nunca me olvidaré de tí.

COMENTARIO:

- Cuando todos dejaron solo a Jesús, su madre viene a acompañarlo.

- Todos necesitamos de una madre. Ella nos enseña a amar; está presente en nuestras alegrías, perso sobre todo está presente en nuestras tristezas y enfermedades.

- En los momentos más duros de nuestra existencia, personal y comunitaria, la santísima Virgen María está a nuestro lado.

- Cuantas veces la presencia de una madre de familia, una esposa, una hermana, una hija, nos recuerda el amor de María.

SIGNO:

Toma entre tus manos y eleva un poco el signo mariano que portas contigo: rosario, escapulario, medalla, imagen en la cartera, o junta las manos y agradece que nuestro cristianismo se haya conservado por el papel de María en la historia de la salvación. Ave María...

ORACION:

Padre misericordioso, que quisiste asociar íntimamente a María Santísima a la obra redentora de tu Hijo, haz que, como ella, tengamos compasión del caído; que como ella, miremos con ojos de bondad a quien se haya portado ingrato con nosotros; que reconozcamos la bondad de la mujer y la respetemos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Mientras recorres la vida.

QUINTA ESTACION:

SIMON DE CIRENE AYUDA A JESUS CON LA CRUZ

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Mateo 25,40.

Cuanto hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron.

COMENTARIO:

- Jesús viene a salvar a todos los hombres, y quiere que le ayudemos a realizar su misión.

- Para que seamos buenas personas, constructoras de una comunidad dinámica.

- Para ser compasivos y no maltratar al prójimo.

- Jesús vino a ocuparse de los demás, para que en nuestro pueblo deje de haber tanto vicio y tanto chisme.

- Para que en todas partes haya más justicia.

- Para que nos llevemos mejor unos con otros.

- Para que cada quien se arrepienta de corazón de su apatía y poca participación.

- Jesús quiere que le ayudemos con la educación de los niños y adolescentes, dándoles siempre buen ejemplo.

- Quiere que ayudemos a los jóvenes a juzgar la realidad con la Palabra de Dios.

- ¡Qué satisfacción saber que Jesús nos ha hecho sus colaboradores!

- ¡Qué gran responsabilidad ayudar a Jesús en la tarea de salvar a los demás!

SIGNO:

Vamos a expresar nuestra actitud de corresponsa­bilidad, poniendo los brazos en los hombros de nuestros vecinos. Pedimos perdón por la crítica, individualismo, falta de colaboración, oposiciones, creación de bandos, resistencia al cambio, libertinaje, propios gustos y apatía.

ORACION:

Padre del cielo y Señor de la historia, que enviaste a tu Hijo a hacerse carne y a redimir nuestra historia por su muerte en la cruz. Danos tu espíritu Santo que nos haga colaboradores en la misión de Jesús. Enséñanos a ver en nuestros hermanos a otros Cristos que también necesitan que les ayudemos a llevar la cruz de la vida. Haz que seamos valientes en las dificultades y no dejemos de colaborar en las actividades de nuestra parroquia. Danos luz para saber qué hacer, y fuerza para poder hacerlo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Cristo está conmigo.

SEXTA ESTACION:

VERONICA Y EL ROSTRO DE JESUS

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Isaías 52,14-15.

Tan desfigurado tenía el aspecto que no parecía ser humano; se admirarán todas las naciones, los reyes cerrarán la boca, pues lo que nunca se contó verán y lo que nunca oyeron reconocerán.

COMENTARIO:

- Sangre, polvo, sudor, heridas, moretones, hinchazón: ¡ni parecía el mismo Jesús!

- De pronto, una mujer se arriesga a darle consuelo. Ella, la verónica, le limpió la cara.

- Fue la única valiente. Los demás tenían miedo y eran cobardes.

- También nosotros somos así. Nos da vergüenza que nos vean rezando; nos da miedo hablar de Dios a los demás; nos da miedo ser honestos; nos da miedo ir a un grupo para opinar; callamos que somos católicos.

- Nos da vergüenza pedir perdón a los que hemos ofendido.

- Por miedo, dejamos que se cometan injusticias.

- Verónica no tuvo miedo de salir al encuentro de Jesús y ser su amiga.

- Por ese acto de valentía, Jesús le dejó para siempre su rostro.

SIGNO:

Pon tus manos sobre el rostro de tu hermano más cercano, pidiendo porque sus faltas sean limpias gracias a tu ayuda.

ORACION:

Amado Señor Jesucristo, en varias ocasiones has pasado junto a nosotros y no te hemos reconocido; porque nos gusta más ver tu rostro de niño Dios en nochebuena; tu rostro doliente en una imagen de madera; pero nos cuesta reconocer la cara que tienes en los que sufren, los que lloran, los que tienen hambre, los que no pueden salir del vicio, los que están enfermos. Ayúdanos a pararnos enmedio de todos para ayudarte sin miedo y sin vergüenza. Danos una fe más responsable en nuestra comunidad parroquial. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Amémonos de corazón.

SEPTIMA ESTACION:

LA CRUZ SE HIZO MAS PESADA

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Salmo 69,8-9.

Por tí sufro el insulto, y la vergüenza cubre mi semblante; soy un extranjero para mis hermanos, un desconocido para los hijos de mi madre.

COMENTARIO:

- A veces pensamos que no hemos ofendido gravemente a Dios. Y sin embargo Jesús vuelve a caer.

- Otras veces creemos que ya hemos cambiado lo suficiente... pero Jesús vuelve a caer.

- Cuando la comunidad se desilusiona ante las promesas no cumplidas, Jesús vuelve a caer.

- Cuando la familia cree que vamos a ser diferentes pero no sucede nada, Jesús vuelve a caer.

- Cuando los jóvenes creen en los adultos y salen decepcionados, Jesús vuelve a caer.

- Cuando los niños son objetos de maltrato y abuso por parte de los mayores, Jesús vuelve a caer.

- Cuando nadie hace nada por remediar estas situaciones, Jesús vuelve a caer.

SIGNO:

Tírate nuevamente al suelo y pide perdón por lo que los buenos hemos hecho caer a Jesús.

ORACION:

Señor Jesucristo, ya no queremos estar separados de los demás, aleja de nosotros la indiferencia para que estemos siempre dispuestos a ofrecer ayuda a quien nos necesita. Que los hijos escuchen y hagan caso a los consejos, para que tu cruz pese menos. Que todos seamos justos, honestos y rectos, para que tu cruz pese menos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: El Señor es mi fuerza.

OCTAVA ESTACION:

LAS MUJERES LLORAN AL ENCONTRAR A JESUS

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Lucas 23,27-28

Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren por ustedes mismas y por sus hijos.

COMENTARIO:

- Las mujeres siempre están presentes en las situaciones de dolor y angustia, y son las primeras en brindar ayuda.

- Las mujeres lloraban porque veían a Jesús sangrado, sucio, raído, y cargando una cruz grande y pesada.

- Sabían que Jesús estaba pasando por una situación injusta, y que la gente no compendía ni valoraba su sufrimiento.

- Jesús, olvidándose de su dolor, se detiene a consolar.

- Nosotros casi nunca lloramos por el mal que hacemos, ni nos detenemos a consolar a los que sufren. Casi siempre los abandonamos a su suerte y decimos: "que cada quien se rasque con sus uñas".

SIGNO:

Ofrece un abrazo a las mujeres que estén cerca de tí, agradeciéndoles lo que hacen por los demás.

ORACION:

Señor Jesucristo, nacido de una mujer para rescatarnos del pecado; consuela a las mujeres que lloran junto a nuestro camino de muerte, levanta a las que están caídas, y ayúdanos a promover rectamente a la mujer en nuestra parroquia. Ayúdanos a amarnos unos a otros con amor de hermanos; que estemos con los que lloran para consolarlos; que sí nos importe el dolor de los demás, y que las preocupaciones de la sociedad sean también preocupaciones nuestras. Que vives y reinas....

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Oh Virgen Santa, Madre de Dios.

NOVENA ESTACION:

EL PESO DE LA CRUZ SE HACE INSOPORTABLE

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Salmo 69,21.

La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco; espero compasión, y no la hay; consoladores, y no los encuentro.

COMENTARIO:

- Ver a Jesús caído por tercera vez nos hace recordar nuestras repetidas caídas personales y las de nuestros hermanos: caídas y recaídas en el error, la miseria, la injusticia, la indignidad.

- Enmedio de estas situaciones está jesús que cae.

- En lugar de imitar a Jesús que lucha por levantarse y continuar la marcha, más bien imitamos a los soldados que le golpean para levantarlo.

- Frecuentemente, en lugar de ayudar, estorbamos; en vez de construir, destruimos; en vez de hablar bien, maldecimos; en vez de levantar a Jesús caído, lo pisoteamos.

SIGNO:

Cierra los ojos, pon tu mano sobre tu pecho, piensa en las ocasiones en que has pasado de largo frente a estas situaciones, y recita una oración en tu corazón.

ORACION:

Padre justo y misericordioso, que te compadeces de todas las miserias de la humanidad y suscitas sentimientos de solidaridad cristiana en hombres y mujeres de buena voluntad, ayúdanos a ser tus amigos siempre, a querer cada día a los demás, a animar y apoyar a todos para que crezcan y se desarrollen, y a reconocer a tu hijo en todos los caídos. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Sí, me levantaré.

DECIMA ESTACION:

LOS SOLDADOS DESPOJAN DE SUS ROPAS A JESUS

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Juan 19,23-24

No rompamos la túnica, hecha de una sola pieza, sino echémosla a suertes para ver a quien le toca.

COMENTARIO:

- A Jesús, no sólo le quitaron la ropa; también le quitaron sus derechos. Pronto le quitarían también la vida.

- ¿Quiénes lo hicieron? Sus enemigos, los malvados, los que no le creen; los ladrones.

- los chismosos que le quitan la buena fama a los demás; los vendedores de droga que matan a la juventud; los vendedores de sexo que despojan de inocencia a los pequeños; los que maltratan a los débiles.

- Ya no desnudemos más a Jesús.

SIGNO:

Mientras piensas en que se ha degradado tu vida, quítate una prenda de ropa (suéter, zapato, pañuelo, camiseta, bolso, chal) y tírala al suelo.

ORACION:

Señor Jesucristo, que te despojaste de tu gloria divina para hacerte siervo y someterte a la muerte humillante de la cruz, despojado de tu dignidad, para salvarnos. Quítanos la ropa de hombres pecadores, y revístenos como el día de nuestro bautismo, con la luz de tu verdad para que vivamos con dignidad de hijos tuyos, en una familia de hermanos, y estemos en el cincuentenario de la consagración de nuestro templo parroquial con vestido de fiesta. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Danos un corazón.

UNDECIMA ESTACION:

JESUS, LOS CLAVOS Y LA CRUZ

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Lucas 23,33-34

Crucificaron junto a El a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. Jesús decía: Padre, perdónales porque no saben lo que hacen.

COMENTARIO:

- Jesús es clavado todos los días en los heridos de las gueras, en las víctimas de accidentes y asaltos.

- En los enfermos de sida, en los presos de las cárceles, en los niños de la calle.

- En los enfermos y moribundos de los hospitales y de las casas de lámina.

- En las casas de la gente que no consiguió nada para comer, y en la de los que robaron para conseguirlo.

- En todos los que sufren injusticias y miserias.

- En todos los que no han sentido el amor a los demás.

- este es el Jesús que sufre diario en los hermanos más abandonados.

SIGNO:

Ponte en cruz, levanta tus ojos al cielo y abraza al mundo entero con tu oración.

ORACION:

Perdónanos, Señor, porque sigues crucificado por la falta de amor en el mundo. Perdón por las guerras, por las incomprensiones, por no saber perdonar como tú. Perdón por las injusticias de unos pueblos contra otros, por la violencia del oriente medio, por la de norteamérica con el islam. Perdón por maltratarnos entre nosotros; por no entender que cuando hay corrupción, traición, falta de honradez, te estamos otra vez crucificando. Perdón por olvidarnos que cuando nos toca sufrir algo es porque nos quieres unir a tí en tu Cruz. Por tu gran misericordia, perdónanos, Señor. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Mi alma espera en el Señor.

DUODECIMA ESTACION:

JESUS MUERE EN LA CRUZ

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Romanos 5,8

La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, cuando aún éramos enemigos, murió por nosotros.

COMENTARIO:

- ¡Hasta dónde llegan las consecuencias del mandamiento del amor que vivió y dió Jesús!

- Dar la vida por los demás hasta el martirio de la cruz es la nueva medida del amor.

- Para Dios no hay amores disimulados ni pequeños.

- San Pablo dice: Si no tengo amor, nada soy. Aunque repartiera todo lo que poseo, aunque hiciera mucha penitencia y sacrificio, aunque practicara muchas devociones para demostrar mi fe, sin amor, de nada me sirve.

- El que ama tiene paciencia, le gusta servir.

- El que ama no tien por que envidiar, no se cree más que los demás, ni vive buscando sólo su provecho.

- El que ama no toma en cuenta el mal ni se alegra si alguien comete injusticia; pero, éso, sí, se alegra con la verdad.

- El amor no es un capricho. Por eso nunca acabará, nunca se olvidará, nunca jamás.

SIGNO:

Arrodíllate, toma la mano de tus hermanos que están a tu lado, cierra los ojos, piensa en Jesús que muere ardiendo de amor por nosotros, adora el Misterio de su Muerte redentora, y ora por todos los que agonizan y mueren.

ORACION:

Señor Jesús, aunque en nuestra vida hemos sentido y experimentado lo que es el amor, al ver la forma en que tú amas nos damos cuenta que necesitamos amar más plenamente y que todavía nos falta saber lo que es la felicidad de amar y ser amado. Ayúdanos a vivir siempre en favor de los demás, como tú lo hiciste, para que podamos así morir y resucitar contigo, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Si yo no tengo amor.

DECIMOTERCERA ESTACION:

MARIA RECIBE EN SUS BRAZOS EL CUERPO DE JESUS

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Juan 19,26-27

Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo, ahí tienes a tu Madre. Y el discípulo la recibió en su casa.

COMENTARIO:

- María es madre en todas las etapas de la vida.

- Abraza a su Hijo muerto y espera la hora de la Resurrección.

- Ella es madre nuestra, refugio de pecadores, y espera con tierno abrazo que también nosotros resucitemos a una vida nueva con Jesús.

- Espera una vida comunitaria más participativa, en el cincuentenario de la Consagración del templo parroquial.

- María, junto a nuestra cruz de cada día, sufre mientras no suceda ésto.

SIGNO:

Mira tus manos que, como María, reciben a Jesús en los hermanos que se te han confiado; y elévalas al cielo para orar por nuestros barrios, rancherías y zonas pastorales. Ora también por nuestras tareas diversificadas, por los agentes de pastoral.

ORACION:

Padre de vida y esperanza, que asociaste a María en la obra de tu Hijo Jesús, haciéndola madre nuestra, refugio de pecadores, consuelo de los afligidos, auxilio de los cristianos, estrella de la evangelización, figura de la Iglesia, madre de la esperanza y del amor hermoso; escuha las oraciones que te dirigimos confiando en su intercesión y compañía, y líbranos de todos los peligros. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Madre de todos los hombres.

DECIMOCUARTA ESTACION:

LA SEPULTURA DE JESUS

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

Juan 19,40-41

En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo en el que nadie habia sido aún sepultado; ahí depositaron a Jesús.

COMENTARIO:

- La tumba no es el final, es sólo un paso. No estará Jesús por mucho tiempo en el sepulcro.

- En la vida ordinaria frecuentemente vivimos la oscuridad del sepulcro: soledad, abandono, angustia. Entonces pensamos que no hay solución, que todo fracasó.

- Escuchamos en las circunstancias difíciles de la vida la voz de Jesús que nos dice: ¡Lázaro, sal fuera! ¡Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos! ¡Ven al reino de la luz y de la vida!

SIGNO:

Toca el suelo con tus manos. Contempla en la tierra lo que será de todo ese éxito que buscas desesperado y haz como si sepultaras un cadáver, sepultando así todo lo que te impida resucitar con Cristo a una vida más libre.

ORACION:

Padre misericordioso, que haces brotar vida de la muerte. Danos esperanza enmedio de esta vida de trabajos y dificultades, de alegrías y tristezas. Dano esperanza enmedio de lo que sucede cada día, para que pasemos de la muerte a la vida. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Entre tus manos.

DECIMOQUINTA ESTACION:

LA RESURRECCION DE JESUS

Guía: Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

Todos: Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

LECTURA:

2 Corintios 4,14

Quien resucitó a Jesús de entre los muertos, también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos preservará juntamente con El.

COMENTARIO:

- Hemos acompañado paso a paso a Jesús.

- En la contemplación de su camino de cruz, hemos sentido de nuevo el deseo de sentirlo más de cerca.

- Esto nos dará valor para rechazar el pecado y dejar atrás nuestro antiguo modo de vivir.

- Afrontemos nuestra futuro, fortaleciendo nuestra fe en Dios e integrándonos mejor en nuestra comunidad parroquial.

SIGNO:

Nos tomamos todos de la mano, formando un frente unido contra el mal, y juntos profesaremos nuestra fe eclesial: (Sale Cristo resucitado del sepulcro)

¿Creen ustedes en Dios Padre todopoderoso creador del cielo y de la tierra?

¿Creen en Jesucristo, que sufrió la muerte por nosotros y está resucitado para darnos vida nueva?

¿Creen en la Iglesia, cuerpo místico de Cristo, nuestra madre que nos alimenta con la Palabra y los Sacramentos?

¿Creen en el Espíritu Santo que anima a la Iglesia y nos da la vida de Jesús?

¿Creen que el cristiano debe alimentarse la Palabra de Dios y ponerla en práctica?

¿Creen que como cristianos deben crecer en amistad profunda con el Señor?

¿Creen que la salvación que Jesús ofrece es para todos y a cada uno nos corresponde anunciarla?

¿Creen que ser cristiano es buscar para todos la justicia que lleva a vivir como hermanos y obtiene la paz?

¿Creen que el amor trinfará sobre el odio, la esperanza sobre la enemistad, la luz sobre la oscuridad, la resurrección sobre la muerte?

ORACION:

Padre santo, tanto amaste al mundo que le diste a tu Hijo único para salvarlo, y lo resucitaste para que nosoros pudiéramos gozar de su Reino; que tu Espíritu venga a nosotros y nos haga renacer a una vida nueva, tú que eres compasivo y misericordioso y nos alegras con la esperanza de la Resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Guía: Señor, pequé, ten misericordia de mí.

Todos: Pecamos, Señor, y nos pesa, ten misericordia de nosotros.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

CANTO: Por tí mi Dios, cantando voy.

CONCLUSION:

- Señor, te hemos acompañado por este camino de cruz.

- El poder del mal ha sido derrotado en la cruz y en cualquiera que sufre, es perseguido, cansado y desesperado; y renace la esperanza.

- Que no sólo te compadezcamos. Que compartamos tus humillaciones y miserias con los menospreciados, que luchemos decididamente para lograr la transformación de las estructuras opresoras en mecanismos de salvación integral. Unimos la vida de nuestra parroquia a tu Pasión redentora.

- Que en este cincuentenario construyamos en nuestra parroquia la civilización del amor.

El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén

Copyright © 2012 - Seminario de San Juan de los Lagos. Jalisco, México.