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LITURGIAMANUAL
DEL SACRISTAN
APENDICE 3
Toques de Campanas
La Iglesia ha tributado a Dios el homenaje de su culto
con diversidad de acciones litúrgicas y de religiosidad popular. Es
preciso que estén en armonía con ese orden y variedad los toques de
campana, como signos exteriores y públicos establecidos para congregar
a los fieles y excitar sentimientos de admiración y adoración.
Una
cierta uniformidad en los toques de campanas ayuda a evitar confusiones.
Recojo la tradición del occidente de México, que llegó a cierta unificación
después del Sínodo provincial de Guadalajara en 1938. Con la construcción
de nuevos templos, los cambios postconciliares, el abandono de los
equipos de campaneros tradicionales, se ha perdido mucho. Damos algunas
indicaciones, simplificando las anteriores, esperando acomodarnos
a las condiciones de las nuevas iglesias que no tienen suficientes
campanas.
No
puede faltar la campana mayor; se recomienda otra campana auxiliar,
útil para los dobles. Las esquilas se reservan para los días festivos
y celebraciones más solemnes. Cada campana debe llevar el nombre del
santo a quien se dedica y alguna inscripción religiosa. Y reciben
una pública bendición especial, que está en el bendicional. La finalidad
de las campanas es convocar para la oración, y anunciar las fiestas.
Donde se han conservado
las costumbres, no se pierdan las tradiciones de los toques de campanas
para la oración. Se da toque de Angelus en la mañana, al mediodía
y en la tarde; el toque de ánimas; y cuando se reserva el Santísimo
Sacramento por la noche.
1. TOQUE DE ALBA
a) Ordinario.
Donde se acostumbra hacerlo diario, se dan nueve golpes muy pausados
con la campana mayor, concluyendo con tres seguidos.
b) Solemne. En
las fiestas se sigue el siguiente orden: Se inicia esquileando, 30
vueltas a cada una, deteniendo al principio la esquila entre vuelta
y vuelta; se inicia por la de sonido más leve o agudo y se va aumentando
hasta terminar con el esquilón; se repite la operación hasta completar
seis veces. Enseguida se dan las nueve campanadas de alba con la campana
mayor. Luego se repite el esquileo, tres veces 30 vueltas con cada
esquila y sin detenerlas a cada vuelta, para terminar con tres repiques
consecutivos poniendo a vuelo todas las campanas. Donde se acostumbra,
con la campana chica se anuncia al final el estado del tiempo: cielo
despejado con una campanada; lluvia con dos campanadas; dura helada,
nevada, espesa niebla u otro fenómeno natural extra con tres golpes
de campana, y cuatro golpes para alertar sobre un peligro (inundación,
incendio, invasión, etc).
2. LLAMADAS A MISA
a) Ordinarias:
La primera se da media
hora antes de la celebración, con la campana mayor o la campana destinada
a la Misa. Primero se da una campanada y se deja un espacio de tiempo;
luego se dan quince golpes seguidos, y se deja otra pausa; y se termina
con una campanada.
La
segunda llamada se da quince minutos antes de la celebración, con
la campana mayor o la campana destinada a la Misa. Primero se dan
dos campanadas pausadas y se deja un espacio de tiempo; enseguida
se dan veinte golpes seguidos, y se deja otra pausa; y se termina
con otras dos campanadas.
La
última se da al sonar la hora de la celebración, con la misma campana.
Primero se dan tres campanadas pausadas y se deja un espacio de tiempo;
luego se dan veinticinco golpes seguidos, se deja al final otra pausa;
se repiten luego las tres campanadas pausadas y acompasadas; y se
termina con cuatro toques seguidos, ni tan juntos que no se puedan
distinguir, ni tan dilatados que se olviden.
b)
Solemnes:
En términos generales
son igual a las ordinarias, sólo que en lugar de los golpes seguidos
con la campana, se echan a volar todas las campanas, ritmadas por
la campana mayor, por tres veces. Entre uno y otro repique, se anuncia
a qué tipo de celebración se está convocando. Así:
-
Visita del obispo: tres grupos de cuatro campanadas seguidas con la
campana mayor.
-
Misa parroquial y concelebración: tres grupos de tres campanadas seguidas
con la campana mayor.
-
Peregrinación: tres grupos de dos campanadas seguidas con una campana
más pequeña.
-
Novenario: Tres grupos de tres campanadas seguidas con una campana
menor.
-
Sacramentos: Tres grupos de dos campanadas seguidas con la campana
mayor; el esquilón da el número de vueltas según el número correspondiente
al sacramento de que se trata en el catecismo, al final de los tres
repiques y antes de la indicación final de qué numero de llamada es.
-
Predicación: Como el catecismo, pero con la campana mayor: un toque
de campana, pausa, dos toques seguidos; y se repite tres veces la
operación.
3. TOQUES DE ORACION:
a) Las Doce:
Se dan doce golpes muy pausados con la campana mayor, y se concluye
con tres seguidos pero sin arrebato; o un repique en las solemnidades
y fiestas marianas. Recuerdan la Encarnación del Señor e invitan a
rezar el Angelus al mediodía.
b) Las Tres de la
tarde: Se dan tres campanadas muy pausadas con la campana mayor.
Invitan a recordar el momento en que nuestro Salvador entregó su alma
al Padre en la Cruz por nosotros.
c) Fin de jornada:
Hacia las siete de la tarde, se dan nueve golpes pausados con la campana
mayor. Invita a ofrecer a Dios el día y orar por los difuntos.
d) Bendición con
el Santísimo: Se dan tres campanadas pausadas con la campana mayor
para invitar a arrodillarse y recibir la bendición dondequiera que
se hallen: la primera al iniciar la Señal de la Cruz con la custodia
en la parte superior; la segunda, al cruce de eje horizontal con el
vertical; la última, al dejar la custodia sobre el altar. En las solemnidades,
jubileos o cuarenta horas puede terminarse con un repique.
4. DOBLES:
a) Para llamar la
misa exequial y del 2 de noviembre:
Con la campana mayor
se indica si es primera, segunda o última llamada. Ebseguida, se da
el clamor con la campana mayor y otras menores a la vez, seguida de
golpes alternados de la mayor con una campana chica casi simultáneos,
en número según el difunto (dos si es hombre, tres si es mujer, cuatro
si es consagrado); la operación se repite siete veces en la primera,
nueve en la segunda y doce en la última.
b) Para anunciar
la muerte, o acompañar al cementerio, y alba del 2 de noviembre:
Se da primero un clamor
(la campana mayor y una o dos campanas chicas todas un golpe a
un tiempo), y luego de una breve pausa se alternan dos toques
entre las mismas campanas; y esta operación se repite por tres veces.
Espaciadas una pausa más larga, se repite otras cuatro veces en casos
ordinarios; cinco si es un laico cualificado; seis si es sacerdote;
siete si es el párroco o vicario; nueve si es obispo; doce si es el
papa. Al final se echan a medio vuelo las esquilas (campaneadas
para un lado y otro sin describir el círculo completo). Y se termina
pausando un toque con cada campana, de menor a mayor, o se da el número
de clamores correspondientes a la llamada de Misa exequial, de primer
aniversario, de recibida la noticia de la muerte, de llegada del cadáver,
de vigilia de difuntos o el 2 de noviembre.
c) Misa de primer
aniversario o de fin de novenario:
Como las llamadas ordinarias
de Misa, pero con clamor (campana mayor y otra campana menor u otras
dos a la vez).
5.
PINOS O ESQUILEO:
a) Para anunciar
fiestas: Se hace la víspera de la fiesta. Estando la esquila vuelta
boca arriba, se le da primero una vuelta hacia dentro de la torre
y se detiene; luego, otra vez con el mismo sentido, de modo que da
primero un golpe y luego dos. Se vuelve a voltear otra vez en dirección
contraria y da lo mismo: un golpe la primera vez y dos la segunda.
Esa operación se repite siete veces. A la siguiente ya se le da sin
parar; o siete vueltas si es esquilón de buen tamaño; o por un rato
si la esquila no es tan grande. A esto se llama «una mano de pino».
Se repite tres veces para las grandes ocasiones (exposición eucarística
permanente, novenario principal, Misa episcopal, Dedicación de la
iglesia; peregrinación). Se calcula que dure un cuarto de hora. Pueden
alternar las esquilas una por una.
b) En las peregrinaciones:
Primero se van girando por turnos cada una de las esquilas, de menor
a mayor, y luego a la vez todas, para terminar por turnos de mayor
a menor. Se detienen en las estaciones que se hacen. Cuando se lleva
el Santísimo sacramento, inicia y termina con un repique poniendo
a vuelo todas las campanas.
c) Para preparar
la Misa principal: Igual que para anunciar fiestas, sólo que inicia
a la segunda llamada de Misa.
6. LLAMADA A EJERCICIOS
PIADOSOS
a) Rosario y Hora
santa: El Rosario se llama como a la Misa, sólo que con la campana
correspondiente. La Hora santa se llama como el Catecismo, sólo que
con la campana correspondiente.
b) Catecismo y adoración
del Santísimo expuesto: Con la campana correspondiente se llama
como a Misa, sólo varía el modo de dar los golpes intermedios de campana:
se da un golpe, se deja una pausa, y luego se dan dos seguidos; tras
una pausa, se repite el número de veces correspondiente a la llamada.
c) Agonía o Credo:
Treinta golpes pausados con la campana consagrada o la de la Buena
Muerte; si no, con la campana mayor.
7. REPIQUES:
a) Durante las procesiones
litúrgicas: a mano se echan a vuelo todas las campanas, menos
la mayor, a la salida y al regreso, o al llegar y salir de cada estación
en la del Corpus; el resto del tiempo se deja volteando el esquilón
sin parar. Igual se hace al final del castillo de la fiesta patronal,
a la llegada del obispo o de un párroco nuevo.
b) Gloria de
la Misa de Gallo en Navidad, de la Cena del Señor el Jueves santo,
y de la Vigilia Pascual: Se echan a vuelo todas las campanas y todas
las esquilas, incluyendo la campana mayor. No debe hacerse antes de
catedral en la ciudad episcopal, ni antes del templo parroquial en
los demás lugares.
c) Otras ocasiones:
Con dos o tres campanas menores solamente. Por ejemplo, fin de castillo,
llegada de personaje, bautismos realizados.
8. ROGATIVAS:
Cuando se aproxima tempestad o una calamidad, a la llegada o despedida
de imágenes venerandas, o en actos de desagravio y letanías. Se toca
con todas las campanas, una por una, de menor a mayor, pausadamente.
Con cada una de ellas se dan dos golpes; con la mayor sólo uno. Así
se vuelve a comenzar y sigue repitiendo el rato conveniente. Si hay
campana consagrada, se va tocando acompasadamente, muy lenta, durante
todo el tiempo de la llamada.
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