
63. EL AMEN DE LA COMUNION COMO
ACTO DE FE Y DE DESEO
Hermanos: Un sí en el matrimonio, une para
siempre la vida de dos jóvenes que se aman. Un sí
sella el destino de una existencia. Con un sí afirmamos
la veracidad de un hecho. Un sí indica firmeza y decisión.
Un sí expresa nuestra seguridad o nuestro deseo.
Amén es una palabra hebrea que se parece a
nuestro sí. No se puede traducir por una sola palabra
porque sería empobrecerlo. Cambia el significado según la circunstancia.
Como nuestro sí, el amén está condicionado
a las palabras que se hayan dicho antes.
Así tenemos, por ejemplo, que el sacerdote, antes de darnos
la Sagrada Comunión, nos presenta el Pan consagrado, diciéndonos:
El Cuerpo de Cristo, y nosotros respondemos Amén.
Con este Amen decimos: Sí, creo; creo que Cristo Nuestro
Señor está ante mí con toda la fuerza de su resurrección, aunque
se me presenta en forma de alimento, bajo las apariencias de un
pedazo de pan. Este amén quiere decir así es, no así
sea.
Con este amén decimos sí" quiero; quiero recibir
a Cristo, tengo para El abierto de par en par mi corazón.
Con este amén, uno mi vida a la de Cristo, y con El, a la
de mis hermanos los hombres, y los acepto como compañeros de camino.
El amén de la Comunión es un acto de fe, una aceptación
de Cristo y de todo lo que es para nosotros, y de todo lo que
al recibirlo nos exige. Es un deseo vehemente de que venga a nosotros
como sostén y fuerza, porque sin El nada podemos.
Hermanos: De ahora en adelante, respondamos este amén
con voz clara y llena de fe, conscientes de lo que decimos, sin
avergonzarnos, como dice San Pablo, porque sabemos a Quién nos
hemos confiado".
PREGUNTA:
1.- ¿ Qué expresamos en el
amén de la comunión?
R.- Con el amén hacemos un acto de fe
cuando decimos: "Sí creo que Cristo Nuestro Señor está ante
mí con toda la fuerza de su resurrección". Sí, quiero recibirlo,
y aceptar a mis hermanos.
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