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12. EL CAMINAR EN LA LITURGIA Y LA POSTURA DE BRAZOS Y MANOS

            Caminar de un lugar a otro, unidos como cristianos, expresa la actitud de un pueblo que se dirige a la tierra prometida. Indica también el caminar de la Iglesia hacia la perfección del Reino de Dios (Mc. 15, 20).

            El caminar durante la Liturgia no es correr, ni vagar; es el paso digno del hombre libre, consagrado para el culto divino desde el bautismo, que camina organizadamente en comunión con los demás.

            Con el caminar buscamos nuestro desarrollo total y el de la comunidad, como expresión de la verdad y de que somos libres. No se trata de “hacer fila”, sino de realizar un signo de la Iglesia peregrina.

            Hacemos procesiones de alabanza, de ofrendas y para recibir la Santa Comunión. Pero en cada procesión lo decisivo es a fidelidad: comprometernos a ir avanzando a la meta de nuestra vida.

            El acercarse al Altar de la Nueva y Eterna Alianza en la Sangre de Cristo, siempre debe ser un signo de fidelidad, como el beso que el sacerdote da al altar después de su entrada.

 

            POSTURA DE BRAZOS Y MANOS

            Los brazos y manos se convierten en símbolos de oración y de expresión interior al comunicarnos con Dios.

            Los brazos abiertos y elevados: son símbolo de un ser que tiende hacia Dios. (Sal 62, 5) Puede significar petición, alabanza, gratitud y expresa el deseo de abrazar lo infinito.

            Las palmas de las manos hacia arriba y levantadas, es signo de esperanza en Dios. Como el niño que espera ser alzado por su padre.

            Las manos unidas (palma con palma o los dedos entrelazados) indica una actitud de recogimiento, meditación, paz.

            Los brazos cruzados indican atención, disposición, obediencia.

            Estas posturas pueden ayudarnos a intensificar nuestra actitud interior hacia Dios; a alimentar, robustecer y expresar nuestra fe; pero el alimento esencial del culto tiene que ser interno. Efectivamente, es necesario vivir en Cristo, consagrarse completamente a El, para El, con El y por El, para que se de gloria al Padre.

 

            PREGUNTAS:

            1. ¿Qué significado tiene el caminar en procesión  para recibir la Santa Comunión?

 

R.- Que somos peregrinos, que vamos de paso en este mundo hacia la Jerusalén Celestial.

            2. ¿Qué expresan nuestros brazos y manos en la liturgia?.

R.- Petición, alabanza, gratitud y deseo de lo infinito.

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