
7. SENTIDO DE LAS POSTURAS
Cada persona es un ser dotado de alma y cuerpo. Estos dos
elementos nos sirven para comunicarnos con los demás, de manera
que cuando pronunciamos algunas palabras, éstas van acompañadas
de nuestras actitudes corporales.
Por ejemplo:
Un niño levanta los brazos para ir al encuentro del papá: esta
actitud de levantar los brazos indica lo que en el interior experimenta
el niño: alegría.
Para que nuestra comunicación con Dios sea auténtica y
plena, tiene que suceder algo parecido; es decir, se necesita
que oremos no sólo de palabra o pensamiento, sino también con
nuestro cuerpo.
Las posturas son también signo comunitario, pues toda la
asamblea se une en una misma postura para expresar una misma actitud
de oración.
La liturgia no es una acción privada sino una celebración
del pueblo de Dios y una forma de indicar que todo el pueblo está
unido en oración activa, es realizando unos movimientos del cuerpo
que los igualen a todos.
Por eso no es conveniente que cada uno siga la postura
que le dicte su propia devoción, puesto que está participando
de una oración comunitaria, donde está primero lo comunitario
que lo personal y seguir el propio gusto al margen de la comunidad,
sería como despreciarla.
PREGUNTAS:
1.- ¿Por qué las posturas son una forma de oración?.
R.- Porque el cuerpo es parte de la persona y debe
asociarse en su comunicación con Dios; y porque nuestro culto
debe ser también público y social.
2.- ¿Por que las posturas son un signo comunitario?.
R.- Porque nos unen a todos en una misma
expresión de fe y oración comunitaria.
Apostoloteca virtuál
|